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martes, 6 de enero de 2015

Tartaletas de fresa con ganache de chocolate



Tartaletas de fresa con ganache de chocolate



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El otro día, Natalia, de Hot, cheap & easy, publicó una receta para “el mejor almuerzo del mundo” lo que me recordó a, según mi familia, el ” mejor postre del mundo”. Es un capricho hermoso y sofisticado, basado en tres simples elementos: masa sablée, fresas y chocolate. Pero no dejéis que su apariencia os confunda, es muy fácil de hacer.
Para los vasitos utilicé 4 anillos  de unos 4 cm de alto y 6 cm de diámetro, pero podéis utilizar moldes para tartas individuales o cualquier otra cosa que os funcione.
Esta va a ser, también, la oportunidad para enseñaros mi receta favorita de masa sablée; la tendréis lista en poco tiempo y ¡es muy muy buena!
Las siguientes cantidades son para obtener aproximadamente 600 g de sablée, pero sólo necesitaremos la mitad para esta receta. Con el resto podéis hacer una base para una tarta de manzana o de nueces…pero esas son recetas para otro día.
Ingredientes
Para la masa sablée
  • 280 g de harina
  • 110 g de azúcar
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 40 g de almendras molidas
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • Sal
Para el relleno
  • 300g de fresas
Para el ganache
  • 120 ml de leche
  • 40 g de azúcar moreno
  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 130 g de chocolate negro
Tartelette aux fraises
Tartelette aux fraises
Procedimiento
Vamos a empezar con la masa.
Echamos en un tazón, harina, azúcar, almendra y una pizca de sal. Mezclamos a velocidad baja o con una cuchara de madera.
Añadimos la mantequilla cortada en cuadrados y mezclamos un poco más hasta que quede con una textura arenosa.
Por último, añadimos el huevo (batido como si fuera para tortilla) y batimos hasta que todo esté bien unido y se haya formado la masa.
Colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y amasamos un poco hasta formar una bola. La envolvemos en papel transparente y dejamos reposar en la nevera durante una hora.
Si la masa queda demasiado quebradiza, podemos añadir 1 ó 2 cucharadas de agua hasta que se una bien.
Cortamos 4 círculos de masa con los aros que vamos a usar como moldes, así como cuatro bandas de su misma circunferencia y altura.
Colocamos los círculos que van a ser la base sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y colocamos el aro encima. Luego, colocamos las tiras de masa en el interior de los aros, presionando un poco por abajo para que ambas piezas se unan.
Dejamos reposar en la nevera de nuevo hasta que la masa se endurezca.
Colocamos papel de horno en el interior de los aros y echamos dentro unas alubias secas. Horneamos durante 20 minutos a 180 º C (350 º F). Dejamos enfriar, quitamos las alubias y desmoldamos. Si queréis que la masa quede un poco más tostada, la volvemos a meter en horno unos cuantos minutos más (ya no harán falta las alubias).
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Para el ganache.
Vertemos la leche, el azúcar y la mantequilla en un cazo y derretimos. Cortamos  el chocolate en trozos y lo ponemos en un bol. Repartimos  la leche caliente sobre el chocolate y mezclamos hasta que tengamos una crema suave.
Vertemos el ganache en los vasitos de masa hasta la mitad.
Idealmente, esto debería dejarse en la nevera hasta el día siguiente, antes de colocar las fresas. Pero si no contáis con ese tiempo, bastará con dejarlos unas cuantas horas para que el chocolate se asiente y enfríe, de esta manera las fresas no se hundirán cuando las pongamos por encima.
Fresas.
Más tarde ese mismo día o al día siguiente, lavamos las fresas, les quitamos los tallos y las cortarmos en cuadraditos. Distribuimos entre los vasitos y decoramos con hojas de menta o con las hojas de las fresas, sólo para darle un toque de verde.
También es buena idea añadir algún adorno de chocolate, para dar una pista a nuestros invitados de lo que se van a encontrar debajo de las fresas.
¡Qué aproveche!
Adaptado de Chefnini.com

lunes, 14 de octubre de 2013

Tarta Tres Leches

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La receta de hoy es una de las favoritas en Panamá. Pero si buscamos en Internet “pastel de tres leches”, veremos que muchos países lo reclaman como suyo, así que no estoy 100 % segura de que pueda llamarse un postre panameño. A pesar de ello, es muy popular y se puede encontrar en todas partes y se ha adoptado  como uno más de los nuestros.

Buscando información sobre su origen, encontré este interesante artículo, creo que os gustará leerlo. Está en Inglés, pero lo que dice básicamente es que este dulce encaja perfectamente en la tradición europea de pasteles “empapados”: rum cake, trifle y fruitcakes Británicos o el tiramisú Italiano. Y todos sabemos que la influencia culinaria europea en nuestro continente es muy importante. 

En cualquier caso es probable que esta receta se haya popularizado más ampliamente a partir de la II Guerra Mundial, cuando el uso de la leche enlatada se extendión. Sabemos que Nestlé suele incorporar recetas en las etiquetas de sus latas, y es muy probable que esta receta haya sido una de ellas.

La receta es muy simple. Necesitamos un bizcocho, las tres leches (evaporada, condensada y nata) y crema batida o merengue. Para hacer mi versión, usé una receta de Peggy Porschen para hacer el bizcocho y la receta de merengue italiano de Martha Stewart. El resultado final fue maravilloso. El pastel quedó bien empapado, pero sin perder su forma. Muy suave y no muy dulce, con un sabor y textura que iban a la perfección con los frutos del bosque que le puse por encima.

Ingredientes
  • Un bizcocho
  • Merengue Italiano
  • Una lata pequeña d leche condensada
  • Una lata de leche evaporada
  • Una lata de nata líquida
  • Canela al gusto

Recetas

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Bizcocho

Ingredientes
  • 200 g de mantequilla con sal, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar extrafina
  • 4 huevos medianos
  • 200 g de harina con levadura
  • Las semillas de una vaina de vainilla
Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F)

Colocamos la mantequilla, el azúcar y la vainilla en la batidora eléctrica y mezclamos hasta que quede de un color amarillo pálido y con una textura esponjosa.

Batimos ligeramente los huevos en otro bol y los agregamos lentamente a la mezcla de mantequilla, con la mezcladora a velocidad media. Si empieza a cuajarse, añadiremos un poco de harina.

Una vez que los huevos y la mezcla de mantequilla estén unidos, añadiremos la harina a baja velocidad.

Forramos un molde (en este caso he utilizado un molde redondo de 20 cm -8 pulgadas-) con papel de horno. Extendemos la masa uniformemente en el molde con una espátula. Como este bizcocho siempre sube más en el centro, extenderemos la mezcla un poco más alto por los bordes.

Horneamos durante 30-45 minutos. Para saber si está terminado, insertaremos un cuchillo en el centro y si sale limpio estará listo. Lo dejamos reposar durante 15 minutos.

Mientras tanto, podemos hacer nuestra salsa de tres leches. Es bastante simple. Mezclamos la misma cantidad de cada tipo de leche, usando la lata de leche condensada como medida.

Le damos la vuelta al molde del bizcocho sobre un plato con bordes, pinchamos la parte superior con un pincho de madera o un tenedor y echamos por encima la mezcla de leche. 
Podemos usar una brocha de pastelería para llevar la leche a todos los lados. Y es una buena idea guardar una taza o así de la mezcla para después.

Dejamos que el pastel se asiente por 12 horas o toda la noche en la nevera. Después de ese tiempo, podemos hacer el merengue.

Algunas personas les gusta usar crema batida y eso está bien también, pero me gusta la idea del merengue.

P1100519Merengue italiano básico
Ingredientes
  • ¾ taza de azúcar
  • ¼ de taza de agua
  • 1 ½ cucharadas de jarabe de maíz
  • 3 claras de huevo grandes, a temperatura ambiente
  • Una pizca de sal y de cremor tártaro
Procedimiento

Llevamos el azúcar, el agua y el jarabe de maíz a hervir en una olla pequeña, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva. Cocinamos, sin remover, hasta que el jarabe alcance el punto de bola firme (10-15 minutos. 245-250 º F. 118 a 121 º C en un termómetro de caramelo).

Mientras tanto, batimos las claras de huevo en una batidora a velocidad baja hasta que estén espumosas. Agregamos la sal y el cremor tártaro. Aumentamos la velocidad a media y batimos hasta que se formen picos suaves, aproximadamente 8 minutos.

Reducimos la velocidad a baja, y vertemos el jarabe caliente por el costado de la taza en un chorrito lento y constante. Aumentamos la velocidad a alta y batimos hasta que la mezcla se enfríe, unos 3 minutos. Utilizamos inmediatamente.

Cubrimos el pastel con este merengue, espolvoreamos con un poco de canela en polvo y añadimos un poco de fruta para aportar algo de acidez.

Servimos acompañado de un poco de salsa de tres leches, por si alguien quiere más.
Bueno, ahí lo tenéis. Una versión Peggy Porschen – Martha Stewart – Bluejellybeans de este clásico Hispanoamericano. 

¡Espero que os guste!

PD.: El merengue que os sobre podéis hornearlo y hacer pequeñas galletas de merengue. 1 ½ – 1 ¾ horas a 100 ºC y luego el horno entreabierto durante toda la noche para que terminen de secarse. ¡Deliciosas!

miércoles, 9 de octubre de 2013

La Mejor Chocolate Chip Cookie


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Cuando hice estas galletas por primera vez me quedé tan sorprendida con su textura y sabor que no tardé ni 5 minutos en subirlas a Instagram y Facebook, diciendo que eran las mejores galletas que había probado en mucho tiempo y que esa misma semana publicaría la receta … Bueno, eso fue hace unos 8 meses…

Desde entonces, cada vez que me encuentro con una amiga en particular ésta me reclama la receta. ¡Y con mucha razón!  Pues bien Rocío, hoy es el día. Espero que te gusten. Y a todos vosotros también.
Pero si creéis que vuestra receta es mejor que esta y por lo tanto merecedora del título de La Mejor Chocolate Chip Cookie, no dudéis en decirlo en los comentarios y en mandarme la receta ;)

Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ½ cucharadita de sal
  • 3/4 taza de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 taza de azúcar morena
  • ½ taza de azúcar blanca
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 1 yema de huevo
  • 2 tazas de chispas de chocolate semidulce
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 165 º C (325 º F). Engrasamos una bandeja de horno o la cubrimos con papel de horno.

Tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal juntos y reservamos.

En un tazón mediano, batimos la mantequilla derretida, el azúcar morena y el azúcar blanco hasta que estén bien mezclados. Añadimos la vainilla, el huevo y la yema de huevo y batimos hasta que la mezcla esté suave y cremosa. Incorporamos ahora los ingredientes tamizados y batimos hasta que estén mezclados. Agregamos las chispas de chocolate y removemos a mano con una cuchara de madera.

Para hacer las galletas, podemos usar dos cucharas, una cuchara de servir helado o una medida de ¼ taza. Las galletas deben de estar separadas entre sí unos siete u ocho centímetros (alrededor de 3 pulgadas).

Horneamos de 15 a 17 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente tostados. Dejamos enfriar en las bandejas durante unos minutos antes de transferir a unas rejillas para que se enfríen completamente.

¡Qué aproveche!

Receta de allrecipes.com

lunes, 7 de octubre de 2013

Cupcakes de nube

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En verano, a pesar del calor, insistimos en hacer barbacoas siempre que tenemos oportunidad de ello. Debe de ser algún instinto primitivo que nos lleva a querer reunirnos alrededor del fuego con la tribu para charlar y pasar un buen rato.

Una de las costumbres relacionadas con estos fuegos, ya sean las barbacoas del verano o las fogatas del invierno, son las nubes. ¿Quién no ha disfrutado de unas deliciosas nubes asadas al calor de las últimas brasas?

Pero como el fuego y los niños no son una buena combinación, la otra noche les di las nubes pero en forma de cupcakes. Este alegre postre o merienda nos transportará a todos a nuestra más tierna infancia.

Ingredientes
  • 120 g harina
  • 140 g azúcar extra fina
  • 1 ½ cucharaditas de polvos de hornear
  • Una pizca de sal
  • 45 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 120 ml leche entera
  • 1 huevo
  • ¼ cucharadita de extracto de vainilla
  • 12 nubes medianas color rosa
  • 200 g de nubes mini, para decorar
  • Purpurina comestible para decorar
  • Cobertura de vainilla
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 170 ºC (325 ºF). Preparamos una bandeja de cupcakes con vasitos de papel.

Colocamos harina, azúcar, polvos de hornear, sal y mantequilla en una batidora eléctrica y batimos a baja velocidad hasta que tenga una consistencia arenosa. Gradualmente echamos la mitad de la leche y batimos hasta que la leche se incorpore bien.

En otro bol, batimos el resto de la leche con el huevo y la vainilla, luego echamos esto a la mezcla de harina. Seguimos batiendo hasta que la mezcla quede suave y cremosa. No batir en exceso.

Llenamos los moldes de cupcakes con una cuchara hasta 2/3 partes de su capacidad y horneamos durante 20-25 minutos. Los cupcakes deben estar ligeramente dorados y un palillo insertado en el medio saldrá limpio.

Los dejamos enfriar un poco en la bandeja y luego los pasamos a una rejilla para que se enfríen completamente.

Fundimos las nubes rosa al baño maría o en el microondas, abrimos un agujero en el centro de cada cupcake y los rellenamos con las nubes derretidas. Para facilitar esta tarea, os recomiendo engrasar una manga pastelera y colocar dentro las nubes derretidas y con ella ir rellenando los cupcakes. Es una tarea un poco pegajosa, pero vale la pena.

La receta para la cobertura de vainilla la tenéis aquí en este post. Para decorar los cupcakes, mezclamos la cobertura de vainilla con las mini nubes y repartimos esto sobre cada cupcake. Finalmente decoramos con un poco de purpurina.

¡Qué aproveche!

Receta del libro The Hummingbird bakery. Cupcakes and muffins

sábado, 31 de agosto de 2013

Cake de naranja y almendras

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La receta de hoy es muy sabrosa y muy fácil de hacer. Pero lo mejor de todo es que queda preciosa.

Cuando vuestros invitados, amigos y/o familiares vean este hermoso pastel, vais a ser la estrella de la fiesta.

Para mí este pastel evoca una fresca tarde de verano, sentada en el jardín, compartiendo con algunas amigas, charlando y riendo. ¿Demasiado bucólico? Parece que los aires sureños que está respirando mi hija Pilar me están alcanzando…  ;)

P1100243Ingredientes
 
Para el bizcocho
  • 225 g de mantequilla derretida
  • 6 huevos
  • 330 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 225 g de harina leudante
  • 165 g de almendra molida
Naranja confitada y almíbar
  • 325 g de azúcar
  • 175 ml de agua
  • 2 o 3 naranjas medianas cortadas en rodajas finas
Estas cantidades son para un molde redondo de 20 o 22 centímetros (8 o 9 pulgadas).

Procedimiento

Lo primero es lo primero. Vamos a hacer las naranjas confitadas y el almíbar.

Calentamos el azúcar y el agua en una sartén grande a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar se haya disuelto. Agregamos las naranjas y cocinamos a fuego lento durante 15 minutos, hasta que estén confitadas. Reservamos.

Ahora el bizcocho. Precalentamos el horno a 160 º C (320 º F). Preparamos el molde, untándolo con mantequilla y cubriendo el fondo y los lados con papel de horno.

P1100242Batimos los huevos, el azúcar y la vainilla a velocidad media-alta hasta que la mezcla tenga un tono más claro, con la textura de unas natillas ligeras y haya triplicado su volumen. A continuación, añadimos la harina tamizándola. Agregamos lentamente la mantequilla derretida y la almendra molida. Removemos hasta que todo esté bien mezclado, pero sin batir demasiado.

Colocamos las rodajas de naranja en el fondo y los laterales del molde. Reservamos el sirope.

Vertemos la masa sobre las naranjas (con cuidado de que no se muevan) y horneamos durante 60-75 minutos (dependiendo del horno). Comprobamos después de 60 minutos.  Un palillo insertado en el centro saldrá limpio.

Desmoldamos sobre una rejilla y echamos el almíbar por encima, mientras que el pastel esté todavía caliente. Esperamos a que se enfríe completamente antes de servir.

¡Qué aproveche!

Receta adaptada del libro Un goûter a Londres

sábado, 24 de agosto de 2013

Cupcakes de melocotón con crema

Georgia On My Mind


Esta semana nuestra querida Pilar ha empezado una aventura muy emocionante. Pasará este año estudiando en Georgia, Estados Unidos.

Por supuesto, todos estamos un poco tristes con su partida, pero sabemos que va a ser una experiencia increíble para ella y muy útil para su futuro.

Georgia, el estado del melocotón, de aquí vienen el sabor elegido para los cupcakes y el tema musical. Espero que os gusten.

Este post está dedicado a mi querida Pilar y a la maravillosa familia que le ha abierto su hogar. Sólo esperamos que no la manden de vuelta después de unos meses… ¡es broma!

La receta está sacada del libro The hummingbird bakery. Cupcakes and muffins.

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Cupcakes de melocotón con crema

Ingredientes
  • 120 g (1 taza) de harina
  • 140 g (3/4 taza) de azúcar en polvo
  • 1½ cucharadita de polvo de hornear
  • Una pizca de sal
  • 40 g (2 cucharadas) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 120 ml (½ taza) de leche entera
  • 1 huevo
  • ¼ cucharadita de extracto puro de vainilla
  • 400 g (14 oz.) de melocotones en almíbar, en rodajas
  • Azúcar moreno, para decorar (opcional)
  • Frosting de vainilla*

Procedimiento
P1100203Precalentamos el horno a 170 º C (325 º F).
Ponemos harina, azúcar, polvo de hornear, sal y mantequilla en el robot de cocina y mezclamos a baja velocidad hasta obtener una consistencia arenosa. Poco a poco, añadimos la mitad de la leche y seguimos batiendo hasta que la leche se incorpore del todo.

En otro tazón, batimos el huevo, la vainilla y la leche restante,  luego vertemos esto en la mezcla de harina y seguimos batiendo hasta que se incorpore todo bien. Pero sin mezclar en exceso.

Dividimos los melocotones en rodajas entre los vasitos de papel colocados en una bandeja para cupcakes. Vertemos la mezcla por encima hasta 2/3 partes y horneamos durante 20-25 minutos o hasta que estén  dorados. Un palillo insertado en el centro debe salir limpio. Dejamos los cupcakes enfriar un poco en la bandeja antes de desmoldarlos sobre una rejilla metálica para que se enfríen completamente.

Cuando los cupcakes estén fríos, los decoramos con el glaseado de vainilla y terminamos con un poco de azúcar moreno si queremos.

*Aquí está la receta para el glaseado, es muy fácil y está riquísimo.

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Ingredientes
  • 250 g (2 tazas) de azúcar glas tamizada
  • 80 g (5 cucharadas) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de leche entera
  • Un par de gotas de extracto de vainilla
Procedimiento

Batimos el azúcar glas y la mantequilla en la batidora eléctrica a velocidad media-baja hasta que esté todo bien mezclado. Bajamos la velocidad.

Mezclamos la leche y la vainilla en un tazón aparte y añadimos a la mezcla de mantequilla poco a poco. Una vez que toda la leche se haya incorporado bien, ponemos la batidora en velocidad alta y batimos hasta que la crema esté suave y esponjosa, al menos 5 minutos. Y ya estará lista para decorar nuestros cupcakes.

¡Qué aproveche!

sábado, 10 de agosto de 2013

Cupcakes de coco y piña

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Sé que durante el verano no nos apetece mucho encender el horno, pero estos cupcakes, con su aspecto invernal y su sabor tropical, bien merecen esos grados extra en nuestras cocinas.

Esta receta es del libro Cupcakes y muffins, de the hummingbird bakery. Están deliciosos y son aptos para niños; pero ¿qué me decís de añadir un poco de ron? ¡Cupcakes de Piña Colada! Perfectos para una fiesta en la playa o en la piscina, ¿no os parece?

Ahí lo tenéis, os dije que no era mala idea encender el horno en agosto…

Ingredientes
  • 1 taza de harina
  • ¾ taza de azúcar en polvo
  • 1 ½ cdta. de levadura en polvo
  • Una pizca de sal
  • 3 cucharadas de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • ½ taza de leche de coco
  • ½ cdta. de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 9 rodajas de piña en conserva, picadas en trozos pequeños
  • Coco desecado, para decorar
  • Frosting de coco
  • 2 tazas de azúcar glas, cernida
  • 5 cucharadas de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas leche de coco
Procedimiento

Precalentamos el horno a 170 º C (325 º F). Forramos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel.
Ponemos harina, azúcar, polvo de hornear,  sal y mantequilla en una batidora eléctrica y batimos a velocidad baja hasta que obtengamos una consistencia arenosa y todo esté bien  combinado.

Mezclamos la leche de coco y el extracto de vainilla en un bol aparte y luego lo añadimos a la mezcla de harina a velocidad media hasta que estén bien mezclados.

Añadimos el huevo y batimos bien.

Dividimos la piña entre los moldes de papel. Repartimos la mezcla de los cupcakes entre los moldes, rellenándolos 2/3 partes y horneamos durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y un palillo insertado en el centro salga limpio.

Dejamos enfriar un poco los bizcochos en la bandeja, y luego los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.

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Para el glaseado de coco

Batimos el azúcar y la mantequilla juntos en una batidora eléctrica a velocidad media-baja.
Bajamos la velocidad  y poco a poco añadimos la leche de coco. Una vez que toda la leche se ha incorporado, subimos la  velocidad y seguimos batiendo hasta que el frosting esté muy blanco, suave y esponjoso (5-10 minutos).

Cuando los cupcakes estén fríos, decoramos con el glaseado de coco y terminamos con una pizca de coco desecado por encima.

Para la versión de Piña Colada, yo usaría ¼ taza de ron y ¼ taza de leche de coco para la masa. Si es demasiado fuerte, podemos llenar la ½ taza hasta 2/3 con leche de coco y luego agregamos el ron hasta que termine de llenarse.

¡Qué aproveche!

Cupcakes de banoffee

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¡Hola a todos! Hoy os traigo unos deliciosos cupcakes que hice para terminar con la salsa de caramelo que me quedaba de mi pan de mono. Sí, esa semana fue una semana muy dulce…

La receta es la clásica para banoffee cupcakes y me pareció que no había nada que cambiar o agregar a la misma. Así que la seguí al pie de la letra.

¿Cuál es vuestra versión favorita de este clásico?

Ingredientes
  • 2 plátanos muy maduros (bananas, guineos)
  • 125 g de harina con levadura
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de azúcar en polvo
  • 2 huevos
  • 1 cdta. levadura en polvo
  • 12 cucharaditas de salsa de caramelo
Frosting
  • 100 g salsa de caramelo
  • 300 g de azúcar glas
  • 85 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • Rebanadas de plátano, 3 cdas. salsa de caramelo y virutas de chocolate para decorar (opcional).
Banoffee Cupcakes
Banoffee Cupcakes

Procedimiento

Para los cupcakes

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F).

Trituramos los plátanos y reservamos.

En un bol aparte batimos la mantequilla y el azúcar hasta que estén suaves y esponjosos.

Mezclamos harina y levadura, y los añadimos a  la mantequilla. Batimos.

Por último añadimos los huevos, uno a la vez y batimos hasta que la mezcla sea suave y cremosa.

Añadimos el puré de banana y mezclamos suavemente.

Colocamos las cápsulas para cupcakes en el molde y repartimos la mitad de la mezcla entre  ellos, añadimos una cucharada de caramelo y cubrimos con la mezcla restante. Horneamos durante unos 20 minutos. Retiramos del horno y enfriamos.

Para el glaseado

Batimos el caramelo con la mantequilla y el azúcar glas hasta formar un glaseado espeso. Hacemos un remolino sobre los cupcakes con una manga pastelera. Decoramos con una rodaja de plátano y virutas de chocolate, y si queréis, podéis echar un chorrito de caramelo  sobre el glaseado.

¡Qué aproveche!

miércoles, 19 de junio de 2013

Chicheme Panameño

La semana pasada fue el cumpleaños de mi madre. Ella sigue en Panamá, pero pensé en  cocinar algo especial para conmemorar su día y cuando digo especial, quiero decir Panameño.

Chicheme Panameño
Chicheme Panameño

Estoy segura de que la palabra chicheme sonará extraña para muchos de vosotros, pero para los panameños, esta “bebida” es nuestro pan de cada día.

Podemos comprar chicheme en todos partes y algunos dicen que no hay nada mejor para luchar contra los calurosos días de nuestro país que un buen vaso de chicheme frío.

Sólo tiene algo malo esta receta, que puede tardar una eternidad si el maíz no es el adecuado o si no está bien pilado. Yo tuve que improvisar un poco y al principio no estaba muy segura de tener éxito, pero una llamada a mi madre y un trasvase a una olla a presión salvaron la situación y unos minutos más tarde, mi primer chicheme estaba listo.


Foto de mouthfuls of small bites
Los ingredientes son muy simples, así que estoy segura de que podréis disfrutar de este delicioso “refresco” en cualquier lugar. Pero recordad,  la clave es el “maíz pilado”. Para pilar el maíz se usa un mortero en el que se trituran los granos a base de fuerza.  Aquí tenéis una foto para que veáis el proceso.

Al menos esta es la forma tradicional de hacerlo en Panamá, pero yo usé mi procesador de alimentos… y sé que en algunos lugares se puede comprar ya “pilado” en cómodas bolsas, aunque mi madre dice que no sabe igual.

Ingredientes
  • 250 g de maíz pilado
  • 1 taza de leche condensada
  • 4 tazas de agua
  • ½ cdta. sal
  • Ramas de canela
  • ½ taza de crema o nata
  • ½ cdta. vainilla
  • Nuez moscada
Procedimiento

Lavamos el maíz y lo ponemos en remojo toda la noche. Cocinamos al día siguiente con la canela, la sal y la nuez moscada, hasta que esté muy suave. Esto podría tomar un tiempo, así que os recomiendo usar la olla a presión o algún método similar. Añadimos más agua si es necesario.

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Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Agregamos la leche, la nata y la vainilla. Removemos bien.

Lo llevamos a la nevera hasta que se enfríe, o agregamos hielo si tenemos prisa. Podemos añadir azúcar o más leche condensada si queremos que sea más dulce.

¡Qué aproveche!

martes, 18 de junio de 2013

Croissants y Pain au chocolat

Existen muchas recetas para esta masa, algunas requieren un proceso que puede llegar a durar hasta 3 días. Sin embargo yo elegí una versión un poco más asequible y en total tardé como unas 6 o 7 horas en acabarlos. Pero con mucho tiempo en medio para hacer otras cosas.

Os dejo el link al video que me sirvió de guía para hacerlos, aunque con algunas modificaciones. Está en francés, pero las imágenes hablan por sí solas. Y si tenéis alguna duda, no dudéis en preguntar en los comentarios.

http://youtu.be/Mb8L82HFoRk

  • 500 g de harina
  • 70 g de azúcar
  • 10 g de sal
  • 20 g de levadura de panadero (levadura fresca)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 240 g de agua o leche (250 ml)
  • 200 g de mantequilla fría
Para el pain au chocolat
  • Bastones de chocolate
Procedimiento

En el tazón del robot de cocina, ponemos todos los ingredientes en orden (salvo los 200 g de mantequilla fría), empezando con la harina y echando los demás hacia los bordes del bol. Mezclamos, primero a baja velocidad y luego más rápido y trabajamos de 5 a 10 minutos hasta que quede suave.

Volcamos la masa sobre el mostrador y amasamos durante otros 5 o 10 minutos.

Formamos una bola y le hacemos una cruz con un cuchillo. Eso se llama pointage. Dejamos que la masa suba durante 30 o 45 minutos en un lugar cálido.

Después de ese tiempo la estiramos formando un rectángulo. No agregamos mucha harina, no es realmente necesario.

Ahora la llevamos a la nevera (o congelador) durante 1 hora como mínimo. Mientras tanto, vamos a trabajar la mantequilla fría que va dentro de la masa y que hará que se formen todas esas capas tan características.

Tenemos que estirarla hasta que se forme un rectángulo o un cuadrado que encaje a la perfección  encima de la masa y que cubra el tercio central de la misma. Un buen truco es envolverla en papel de horno y doblar este del tamaño adecuado, entonces sólo tendremos que estirar la mantequilla hasta que tenga el tamaño perfecto.

Sacamos la masa de la nevera y la colocamos sobre la superficie de trabajo, estiramos hasta que sea dos veces más larga que ancha.

Colocamos la mantequilla en el centro y doblamos una vez cada extremo hasta el centro. Luego doblamos de nuevo, cerrándola como un libro. Giramos 90 º hacia la izquierda.

Extendemos la masa hasta formar un rectángulo cuatro veces más largo que ancho.

Doblamos nuevamente hacia el centro y luego otra vez como un libro. Giramos 90 º a la izquierda y estiramos de nuevo. Colocamos en la nevera de nuevo durante 1 a 2 horas, y luego estiramos de nuevo hasta que quede muy fina (3 mm aprox.) Hará falta fuerza y ​​paciencia.

Ahora cortamos tiras de unos 20 cm de ancho y cortamos allí los triángulos para hacer los croissants.
Hacemos un pequeño corte en la base del triángulo y tiramos de la parte superior para formar una especie de Tour Eiffel. A continuación, formamos el croissant, enrollando desde la base del triángulo.
Colocamos los croissant en una bandeja de horno y, dependiendo de la receta, podemos bañarlos en una mezcla de leche y azúcar ahora  y luego dejarlos que suban durante aproximadamente 3 horas. O bien, podemos permitir que suban primero y luego bañarlos con leche con azúcar o de huevo batido antes de hornearlos.
Para los pain au chocolat, cortamos otro rectángulo. Colocamos los bastones de chocolate en una línea doble sobre la masa y luego enrollamos y cortamos del tamaño que se desee. Dejamos subir y barnizamos con huevo o leche (o viceversa).
Horneamos a 180 º C (350 º F) de 20 a 25 minutos. Aunque hay que estar pendiente porque dependerá de vuestro horno.

¡Qué aproveche!

Esta receta forma parte del I made it challenge. Creado por Tandy de Lavender and Lime

sábado, 15 de junio de 2013

Monkey bread o Pan de mono

Aparentemente se trata de un clásico americano pero el origen de su nombre es incierto. Una versión es que el nombre le viene por su parecido con la araucaria, cuyo nombre en inglés es monkey puzzle tree. Pero a mí me gusta más la que sugiere que su nombre viene del hecho de que los comensales se reúnan alrededor de este pan, haciendo ruidos primitivos, dando saltitos y cogiendo trocitos incesantemente…

En cualquier caso os lo recomiendo, es delicioso y podría comerlo sin parar si no fuese porque el verano está a la vuelta de la esquina y hay que vigilar la línea.

Tan sólo encontré un par de inconvenientes para hacer esta receta, el primero fue que tradicionalmente el MB se hace con masa para biscuits refrigerada; como no encontré las mismas o parecidas aquí decidí hacer la masa yo misma. El segundo problema es que esta masa se hace con buttermilk y tampoco la encontré (ni me apetecía hacerla yo misma), así que mi receta está hecha con masa para biscuits sencillos. Pero os aseguro que no notareis la diferencia.

Si os fijáis en el post en inglés, las cantidades son el doble que aquí. Pero esta es la receta que seguí, siempre podéis doblar las cantidades para conseguir un MB más alto.

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Monkey bread
Ingredientes
  • Masa para biscuits cortada en redondeles. Receta a continuación
  • ½ taza de azúcar blanco
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 115 g de mantequilla (1 barra)
  • ¼ taza de azúcar morena
Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F).

Cortamos cada redondel de masa de biscuits en cuartos.

A continuación, combinamos el azúcar blanco con 2 cucharaditas de canela. Echamos esta mezcla en una bolsa de plástico y agitamos para mezclar uniformemente.

Añadimos todos los trozos de masa a la bolsa con la mezcla de canela y azúcar. Le damos un buen meneo para que todos los trozos se despeguen el uno del otro y queden muy bien cubiertos con la canela y el azúcar.

Extendemos de manera uniforme en un molde para Bundt (son esos que tienen un tubo en el medio).
Derretimos la mantequilla junto con ¼ taza de azúcar moreno en una cacerola a fuego medio-alto. Cocinamos, revolviendo durante unos minutos hasta que los dos se mezclen bien y el azúcar se funda. Una vez que la mantequilla de azúcar morena esté lista, se puede verter sobre la masa.

Horneamos durante unos 30-40 minutos hasta que la corteza esté de color marrón oscuro. Retiramos del horno. Y si tenéis la fuerza de voluntad suficiente, dejadlo atemperar de 15 a 30 minutos antes de darle la vuelta sobre un plato. ¡Y a comer!

Biscuits básicos
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Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ taza de mantequilla o manteca vegetal
  • ¾ de taza de leche
Procedimiento

En un bol grande tamizamos la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclamos con un tenedor o un mezclador de cuchillas hasta que la mezcla asemeje a unas migas gruesas.

Vertemos la leche en la mezcla de harina, mientras que removemos con un tenedor. Batimos hasta que la masa quede suave, húmeda y que se separe de los lados del bol.

Ponemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasamos (añadiendo un poco más de harina si hiciese falta) hasta que ya no esté pegajosa.

Estiramos la masa hasta que tenga un espesor de 1 cm (aprox.) y cortamos con un cortador de galletas redondo enharinado.

Como podéis ver en las fotos, este Monkey bread lleva por encima una salsa. Normalmente es suficiente con el caramelillo que se forma al hornearlo, pero el mío me pareció un poco seco, así que preparé esta salsa de caramelo. Sólo usé una pequeña cantidad, el resto se puede usar para untar en pan, tomar con fruta o comer a cucharadas, porque está buenísimo. Os doy la receta.

Salsa de caramelo

Ingredientes
  • 1 taza de azúcar
  • 1 cucharada de jarabe de maíz
  • ¼ de taza de agua
  • ½ nata líquida, caliente
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal, suavizada
  • ½ cucharadita de sal marina fina de grano
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
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Procedimiento

En una cacerola de fondo grueso (de por lo menos 5 tazas de capacidad), mezclamos el azúcar, el jarabe y el agua hasta que el azúcar esté completamente humedecida.

Llevamos al fuego, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelva y el almíbar empiece a burbujear. Dejamos de remover y lo dejamos hervir sin tocarlo hasta cambie de color a un tono ámbar oscuro. Inmediatamente retiramos del fuego y poco a poco y con cuidado vertemos la crema caliente en el caramelo. La mezcla hervirá mucho y saldrá vapor, así que tened mucho cuidado.
Con una espátula de silicona resistente al calor o una cuchara de madera revolvemos la mezcla hasta que quede suave, raspando lo que se haya quedado depositado en el fondo. Si queda algún grumo, lo llevamos nuevamente al fuego y revolvemos hasta que se disuelva. Agregamos la mantequilla y la sal.

Dejamos que la salsa se enfríe durante 3 minutos. Añadimos la vainilla y revolvemos suavemente.

¡Qué aproveche!

viernes, 14 de junio de 2013

Tarta Sacher

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La historia de esta tarta es bastante interesante la verdad, sobre todo desde el punto de vista legal.

La tarta sacher de este post es una versión de la “Eduard Sacher-Torte” y no de la “Original Sacher Torte” del Hotel Sacher. La principal diferencia está en que la primera sólo lleva una capa de mermelada de albaricoque, mientras que la segunda lleva también una capa de mermelada en medio.

Las dos versiones surgen como consecuencia de una  disputa legal entre los descendientes del creador, la pastelería Demel y el Hotel Sacher. Aquí está el enlace por si quieres saber más sobre ella.

La receta que he seguido la encontré en la BBC, por Mary Berry.

Ingredientes
  • 140g chocolate semi-dulce
  • 140g de mantequilla sin sal, suavizada
  • 115g azúcar en polvo
  • ½ cdta extracto de vainilla
  • 5 huevos, separados
  • 85g Almendras molidas
  • 55g harina, tamizada
  • 6 cucharadas de mermelada de albaricoque, tamizada
Glaseado de chocolate
  • 140g chocolate semi-dulce
  • 200ml de nata líquida
Para las letras
  • 25g chocolate con leche
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F). Engrasamos un molde redondo hondo de 23cm (9 pulgadas). Cubrimos la base con papel de horno.

Rompemos el chocolate en trozos; derretimos suavemente en un recipiente puesto al baño maría, removiendo de vez en cuando, dejamos enfriar un poco. Batimos la mantequilla en un bol hasta que esté muy suave, añadimos gradualmente en el azúcar y batimos hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Añadimos el chocolate y el extracto de vainilla y batimos nuevamente. Añadimos las yemas y batimos. Después echamos las almendras molidas y la harina tamizada y mezclamos con movimientos envolventes.

En otro tazón, batimos las claras de huevo hasta que estén a punto de nieve. Añadimos alrededor de un tercio a la mezcla de chocolate y revolvemos vigorosamente. Añadimos el resto de las claras y las mezclamos  suavemente las claras.

Vertemos la mezcla en el molde preparado y alisamos la superficie.

Hornear durante unos 45-50 minutos, o hasta que la tarta haya subido y un palillo insertado en medio salga limpio.

Dejamos enfriar en el molde durante unos minutos, la sacamos, le damos la vuelta, quitamos el papel y dejamos que se termine de enfriar sobre una rejilla.

Para hacer la cobertura, calentamos la mermelada de albaricoque en una cacerola pequeña y luego repartimos uniformemente sobre la parte superior y los lados del pastel frío. Dejamos reposar.

Rompemos el chocolate en pedazos. Calentamos la nata sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate. Revolvemos hasta que el chocolate se haya derretido, lo dejamos refrescar un poco.

Colocamos el pastel sobre una rejilla puesta sobre un pedazo de papel de pergamino.

Vertemos la crema o salsa de chocolate en el centro de la tarta. Extendemos suavemente sobre la parte superior y los lados con una espátula y dejamos endurecer (en la de la foto no esperamos).

Para las letras, rompemos el chocolate con leche en trozos y lo derretimos suavemente en un recipiente puesto al baño maría (o en el microondas). Lo echamos en una manga pastelera con una boquilla pequeña (yo usé el 2 o el 3 de Wilton) y escribimos “Sacher” (o lo que queramos) en la parte superior y dejamos que se seque.

Para una sachertorte más alta, podéis hornear dos tartas y colocar una encima de la otra con una capa de mermelada de albaricoque en medio antes de verter el chocolate.

Mi veredicto acerca de este pastel es que es delicioso, el chocolate negro con la mermelada de albaricoque es una mezcla maravillosa. El pastel queda muy tierno y con un sabor muy especial.

¡Qué aproveche!

miércoles, 12 de junio de 2013

Chuletas de cerdo rellenas de queso Manchego

 ¡Estoy segura de que os encantarán!


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Ingredientes
  • 1 kg. de chuletas de cerdo
  • 8 lonchas de queso manchego semicurado
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • ½ taza de vino blanco seco
  • ½ taza de agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Romero fresco
  • Sal y pimienta
Procedimiento

IMAG1056Precalentamos el horno a 180 ºC (350 ºF)

Abrimos cada chuleta con un corte horizontal y las rellenamos con una loncha de queso.

Las colocamos en una fuente de horno, bañamos con el vino blanco, rociamos con un poco de aceite de oliva, añadimos el agua a la fuente y salpimentamos al gusto.
Repartimos por encima la cebolla, el ajo y el romero.

Introducimos en el horno hasta que las chuletas estén doradas y la salsa haya reducido. Unos 45 minutos aproximadamente.

¡Qué aproveche!

Sabayón de Grand Marnier y cardamomo

Sabayón de Grand Marnier y cardamomo
Sabayón de Grand Marnier y cardamomo

Ingredientes
  • 4 yemas de huevo
  • 40 g de azúcar
  • 6 cucharadas de Grand Marnier
  • ¼ cucharada de cardamomo molido
Procedimiento

En un recipiente resistente al calor, mezclamos las yemas con el azúcar.
1Batimos con las varillas hasta que la mezcla esté espesa y cremosa. Añadimos el Grand Marnier y el cardamomo y continuamos batiendo hasta que todo esté bien incorporado.

Sumergimos el tazón en un recipiente grande lleno hasta 1/3 de agua caliente, el fuego debe estar muy bajo y el agua no debe hervir nunca para evitar que se formen grumos.

Batimos durante unos 10-15 minutos, hasta que la crema espese. Ahora retiramos sabayón del fuego y servimos inmediatamente en vasos de cristal.

Si preferís tomarlo frío, debemos remover de vez en cuando hasta que se enfríe, para evitar que el líquido se separe de la crema y se deposite en el fondo.

¡Qué aproveche!

jueves, 21 de marzo de 2013

Cupcakes de tarta de queso con fresas

 

Hoy os traigo otra receta con fresas: Cupcakes de tarta de queso con fresas. Son deliciosos, en cada bocado encontrareis todos los sabores que caracterizan a este delicioso postre: el aroma de las fresas, la cremosidad del queso y el crujiente de las galletas.

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Ingredientes
  • 120 g de harina
  • 140 g de azúcar glas
  • 1 ½ cucharadita de polvos de hornear
  • Una pizca de sal
  • 40 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 120 ml de leche entera
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 12 fresas grandes, cortadas en trozos pequeños
  • 200 g galletas digestive o Graham
Glaseado de queso crema
  • 300 g de azúcar glas, tamizada
  • 50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 125 g de queso crema frío
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 170 º C (325 º F)

Mezclamos a velocidad baja la harina, el azúcar, polvo de hornear, sal y mantequilla, hasta que adquiera una consistencia arenosa y todo esté bien combinado.

Vertemos la leche y el extracto de vainilla y batimos a velocidad media hasta que todos los ingredientes estén bien unidos. Añadimos el huevo y volvemos a batir unos minutos más.

Dividimos las fresas picadas entre los moldes de papel para cupcakes. Vertemos la mezcla por encima hasta llenar las 2/3 partes y horneamos durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y un palillo insertado en el centro salga limpio.

Dejamos los cupcakes en la bandeja hasta que se enfríen un poco y luego los colocamos en una rejilla para que terminen de enfriarse.

Rompemos con las manos las galletas y las ponemos en un procesador de alimentos (o en una bolsa de plástico) y las molemos.

Cuando los cupcakes estén fríos, ponemos la cobertura de queso crema por encima y espolvoreamos con las galletas molidas.

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Glaseado de queso crema

Batimos el azúcar y la mantequilla a velocidad media-baja velocidad.

Agregamos el queso crema en una sola vez y batimos hasta que esté completamente incorporado.
Subimos la velocidad a media-alta y batimos hasta que la crema esté suave y esponjosa, por lo menos 5 minutos.

No debemos batir en exceso, porque la crema podría aguarse.

¡Qué aproveche!

Tartaletas de fresa con ganache de chocolate

 



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El otro día, Natalia, de Hot, cheap & easy, publicó una receta para “el mejor almuerzo del mundo” lo que me recordó a, según mi familia, el ” mejor postre del mundo”. Es un capricho hermoso y sofisticado, basado en tres simples elementos: masa sablée, fresas y chocolate. Pero no dejéis que su apariencia os confunda, es muy fácil de hacer.

Para los vasitos utilicé 4 anillos de unos 4 cm de alto y 6 cm de diámetro, pero podéis utilizar moldes para tartas individuales o cualquier otra cosa que os funcione.

Esta va a ser, también, la oportunidad para enseñaros mi receta favorita de masa sablée; la tendréis lista en poco tiempo y ¡es muy muy buena!

Las siguientes cantidades son para obtener aproximadamente 600 g de sablée, pero sólo necesitaremos la mitad para esta receta. Con el resto podéis hacer una base para una tarta de manzana o de nueces…pero esas son recetas para otro día.

Ingredientes

Para la masa sablée
  • 280 g de harina
  • 110 g de azúcar
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 40 g de almendras molidas
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • Sal
Para el relleno
  • 300g de fresas
Para el ganache
  • 120 ml de leche
  • 40 g de azúcar moreno
  • 60 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 130 g de chocolate negro
Tartelette aux fraises
Tartelette aux fraises

Procedimiento

Vamos a empezar con la masa.

Echamos en un tazón, harina, azúcar, almendra y una pizca de sal. Mezclamos a velocidad baja o con una cuchara de madera.

Añadimos la mantequilla cortada en cuadrados y mezclamos un poco más hasta que quede con una textura arenosa.

Por último, añadimos el huevo (batido como si fuera para tortilla) y batimos hasta que todo esté bien unido y se haya formado la masa.

Colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y amasamos un poco hasta formar una bola. La envolvemos en papel transparente y dejamos reposar en la nevera durante una hora.

Si la masa queda demasiado quebradiza, podemos añadir 1 ó 2 cucharadas de agua hasta que se una bien.

Cortamos 4 círculos de masa con los aros que vamos a usar como moldes, así como cuatro bandas de su misma circunferencia y altura.

Colocamos los círculos que van a ser la base sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y colocamos el aro encima. Luego, colocamos las tiras de masa en el interior de los aros, presionando un poco por abajo para que ambas piezas se unan.

Dejamos reposar en la nevera de nuevo hasta que la masa se endurezca.

Colocamos papel de horno en el interior de los aros y echamos dentro unas alubias secas. Horneamos durante 20 minutos a 180 º C (350 º F). Dejamos enfriar, quitamos las alubias y desmoldamos. Si queréis que la masa quede un poco más tostada, la volvemos a meter en horno unos cuantos minutos más (ya no harán falta las alubias).

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Para el ganache.

Vertemos la leche, el azúcar y la mantequilla en un cazo y derretimos. Cortamos el chocolate en trozos y lo ponemos en un bol. Repartimos la leche caliente sobre el chocolate y mezclamos hasta que tengamos una crema suave.

Vertemos el ganache en los vasitos de masa hasta la mitad.

Idealmente, esto debería dejarse en la nevera hasta el día siguiente, antes de colocar las fresas. Pero si no contáis con ese tiempo, bastará con dejarlos unas cuantas horas para que el chocolate se asiente y enfríe, de esta manera las fresas no se hundirán cuando las pongamos por encima.

Fresas.

Más tarde ese mismo día o al día siguiente, lavamos las fresas, les quitamos los tallos y las cortarmos en cuadraditos. Distribuimos entre los vasitos y decoramos con hojas de menta o con las hojas de las fresas, sólo para darle un toque de verde.

También es buena idea añadir algún adorno de chocolate, para dar una pista a nuestros invitados de lo que se van a encontrar debajo de las fresas.

¡Qué aproveche!

Adaptado de Chefnini.com

miércoles, 6 de marzo de 2013

Roscón de Reyes

Este año me propuse hacer el roscón yo misma y tras algunos baches en el camino, no sólo tuvimos roscón el 6 por la mañana, si no que merendamos roscón el 5 por la tarde tras ver la cabalgata, con chocolate caliente estilo panameño para entrar en calor.

Con estas cantidades tendréis suficiente masa para hacer 2 roscones de buen tamaño. Espero que los disfrutéis y que tengáis un día de Reyes muy bonito.

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Ingredientes
  • 500 g de harina de fuerza
  • 15 g levadura fresca
  • 150 mililitros de leche
  • 2 ó 3 huevos dependiendo del tamaño (no debemos sobrepasar los 170 g)
  • 120 g mantequilla en pomada
  • 12 g de sal
  • Frutas escarchadas al gusto (naranja, calabaza, guindas, melón….)
  • 125 g azúcar
  • 1 cucharada de ron
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • Ralladura de 1 naranja y 1 limón

Procedimiento

Diluimos la levadura en 100 ml de leche templada. Ponemos en un cuenco 150 g de la harina y vamos incorporando la leche con la levadura, formando con la punta de los dedos una bola de masa que, aunque es pegajosa, se debe desprender con cierta facilidad. Con la punta de un cuchillo hacemos una cruz en la masa y cubrimos con una servilleta humedecida o con un film y la dejamos que repose en un sitio sin corrientes y no muy frío para que la masa crezca. La masa debe aumentar dos o tres veces de tamaño y la cruz se borrará cuando haya levado lo suficiente (un par de horas aproximadamente). Esta masa será nuestra masa madre o masa de arranque.

Cuando estemos listos para continuar, batimos los huevos y añadimos el ron, la sal, el azúcar, el agua de azahar, los 50 ml de leche restantes, la mantequilla y la ralladura de naranja y limón.

En otro bol colocamos la harina restante (350 g) y con la ayuda de una espátula añadimos poco a poco la mezcla anterior, dando vueltas hasta conseguir una masa fina y elástica. Ahora incorporamos la “masa madre” que ha estado reposando y las mezclamos bien.

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Amasamos con energía la masa resultante, golpeándola contra la mesa, durante unos 20 minutos. La mezcla es muy pegajosa y parece que nunca vaya a adquirir la textura necesaria, pero con paciencia y añadiendo muy poquita harina de vez en cuando (y sólo si empezamos a perder las esperanzas) al final la masa se podrá trabajar y adquirirá una textura homogénea, elástica y se despegará con facilidad de la superficie de trabajo (preferiblemente un mármol o un tapiz de silicona).

Una vez alcanzado este punto, la masa debe reposar nuevamente hasta aumentar dos o tres veces de tamaño (tener en cuenta utilizar un bol suficientemente grande para que no rebose, taparla bien con film y cubrirla con un paño). Yo dividí en este momento la masa en dos y las coloqué en cuencos distintos. Y las dejé que subieran toda la noche. Al día siguiente por la mañana (hoy) las volví a amasar, formé los roscones y dejé que subieran otra vez unas cuantas horas. Pero si no queréis hacer los dos roscones de una vez, podéis congelar parte de la masa o meterla en la nevera para ralentizar o detener el proceso.

Justo antes de irnos a la cabalgata horneé uno de los roscones (el que nos comimos para merendar a la vuelta) y el otro acaba de salir del horno hace nada. Pero no nos adelantemos…
Transcurrido el tiempo de levado, con las manos untadas con aceite desinflamos la masa con los puños, amasamos ligeramente y, formamos el roscón.

Hay dos formas de formar el roscón:
  1. Formamos una bola con la palma de la mano y la hacemos rodar formando círculos (bolear). A continuación hacemos un agujero en el medio con los dedos pulgar e índice y vamos abriendo el agujero mientras giramos para que no se rompa.
  2. Después de bolear, formamos un rulo largo que luego unimos por los extremos.
Con el roscón ya formado, tapamos con un paño y dejamos nuevamente crecer con el mismo criterio que antes (duplicar tamaño), pero esta vez ya sobre la placa de horno.
Precalentamos el horno a 180 ºC (350 ºF).

Finalmente, pintamos con huevo batido mezclado con un poco de leche, decoramos con las frutas escarchadas, almendra y azúcar humedecido.

Horneamos el roscón durante unos 25 minutos. Dos aspectos importantes en este momento son:
  • Primero, colocar el roscón en la zona baja del horno para que no se dore demasiado rápido. Si hace falta hacia el final se puede subir un poco para que termine de dorarse
  • Segundo, es conveniente colocar un recipiente o bandeja con agua en el horno para que el roscón no se reseque en exceso.
Adaptado de roscondereyes.net

Para ver otras recetas similares a esta, os recomiendo los blogs de mis amigas Tanya y Barbara. Allí encontraréis un roscón con cierto aire Británico y la receta para el “roscón” que suele tomarse en Suiza por estas fechas. Ambos con una pinta espectacular.

Casi lo olvido, el roscón de reyes suele rellenarse con nata montada o crema pastelera, en la actualidad también con moka o chocolate, y se introducen en su interior “sorpresas” que descubren los niños al comer. Si te toca una figurita, entonces eres el Rey o la Reina por ese día, si te toca un haba, tendrás que pagar el roscón (el siguiente, asumo).

¡Qué aproveche!
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