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lunes, 14 de octubre de 2013

Tarta Tres Leches

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La receta de hoy es una de las favoritas en Panamá. Pero si buscamos en Internet “pastel de tres leches”, veremos que muchos países lo reclaman como suyo, así que no estoy 100 % segura de que pueda llamarse un postre panameño. A pesar de ello, es muy popular y se puede encontrar en todas partes y se ha adoptado  como uno más de los nuestros.

Buscando información sobre su origen, encontré este interesante artículo, creo que os gustará leerlo. Está en Inglés, pero lo que dice básicamente es que este dulce encaja perfectamente en la tradición europea de pasteles “empapados”: rum cake, trifle y fruitcakes Británicos o el tiramisú Italiano. Y todos sabemos que la influencia culinaria europea en nuestro continente es muy importante. 

En cualquier caso es probable que esta receta se haya popularizado más ampliamente a partir de la II Guerra Mundial, cuando el uso de la leche enlatada se extendión. Sabemos que Nestlé suele incorporar recetas en las etiquetas de sus latas, y es muy probable que esta receta haya sido una de ellas.

La receta es muy simple. Necesitamos un bizcocho, las tres leches (evaporada, condensada y nata) y crema batida o merengue. Para hacer mi versión, usé una receta de Peggy Porschen para hacer el bizcocho y la receta de merengue italiano de Martha Stewart. El resultado final fue maravilloso. El pastel quedó bien empapado, pero sin perder su forma. Muy suave y no muy dulce, con un sabor y textura que iban a la perfección con los frutos del bosque que le puse por encima.

Ingredientes
  • Un bizcocho
  • Merengue Italiano
  • Una lata pequeña d leche condensada
  • Una lata de leche evaporada
  • Una lata de nata líquida
  • Canela al gusto

Recetas

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Bizcocho

Ingredientes
  • 200 g de mantequilla con sal, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar extrafina
  • 4 huevos medianos
  • 200 g de harina con levadura
  • Las semillas de una vaina de vainilla
Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F)

Colocamos la mantequilla, el azúcar y la vainilla en la batidora eléctrica y mezclamos hasta que quede de un color amarillo pálido y con una textura esponjosa.

Batimos ligeramente los huevos en otro bol y los agregamos lentamente a la mezcla de mantequilla, con la mezcladora a velocidad media. Si empieza a cuajarse, añadiremos un poco de harina.

Una vez que los huevos y la mezcla de mantequilla estén unidos, añadiremos la harina a baja velocidad.

Forramos un molde (en este caso he utilizado un molde redondo de 20 cm -8 pulgadas-) con papel de horno. Extendemos la masa uniformemente en el molde con una espátula. Como este bizcocho siempre sube más en el centro, extenderemos la mezcla un poco más alto por los bordes.

Horneamos durante 30-45 minutos. Para saber si está terminado, insertaremos un cuchillo en el centro y si sale limpio estará listo. Lo dejamos reposar durante 15 minutos.

Mientras tanto, podemos hacer nuestra salsa de tres leches. Es bastante simple. Mezclamos la misma cantidad de cada tipo de leche, usando la lata de leche condensada como medida.

Le damos la vuelta al molde del bizcocho sobre un plato con bordes, pinchamos la parte superior con un pincho de madera o un tenedor y echamos por encima la mezcla de leche. 
Podemos usar una brocha de pastelería para llevar la leche a todos los lados. Y es una buena idea guardar una taza o así de la mezcla para después.

Dejamos que el pastel se asiente por 12 horas o toda la noche en la nevera. Después de ese tiempo, podemos hacer el merengue.

Algunas personas les gusta usar crema batida y eso está bien también, pero me gusta la idea del merengue.

P1100519Merengue italiano básico
Ingredientes
  • ¾ taza de azúcar
  • ¼ de taza de agua
  • 1 ½ cucharadas de jarabe de maíz
  • 3 claras de huevo grandes, a temperatura ambiente
  • Una pizca de sal y de cremor tártaro
Procedimiento

Llevamos el azúcar, el agua y el jarabe de maíz a hervir en una olla pequeña, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva. Cocinamos, sin remover, hasta que el jarabe alcance el punto de bola firme (10-15 minutos. 245-250 º F. 118 a 121 º C en un termómetro de caramelo).

Mientras tanto, batimos las claras de huevo en una batidora a velocidad baja hasta que estén espumosas. Agregamos la sal y el cremor tártaro. Aumentamos la velocidad a media y batimos hasta que se formen picos suaves, aproximadamente 8 minutos.

Reducimos la velocidad a baja, y vertemos el jarabe caliente por el costado de la taza en un chorrito lento y constante. Aumentamos la velocidad a alta y batimos hasta que la mezcla se enfríe, unos 3 minutos. Utilizamos inmediatamente.

Cubrimos el pastel con este merengue, espolvoreamos con un poco de canela en polvo y añadimos un poco de fruta para aportar algo de acidez.

Servimos acompañado de un poco de salsa de tres leches, por si alguien quiere más.
Bueno, ahí lo tenéis. Una versión Peggy Porschen – Martha Stewart – Bluejellybeans de este clásico Hispanoamericano. 

¡Espero que os guste!

PD.: El merengue que os sobre podéis hornearlo y hacer pequeñas galletas de merengue. 1 ½ – 1 ¾ horas a 100 ºC y luego el horno entreabierto durante toda la noche para que terminen de secarse. ¡Deliciosas!

miércoles, 9 de octubre de 2013

La Mejor Chocolate Chip Cookie


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Cuando hice estas galletas por primera vez me quedé tan sorprendida con su textura y sabor que no tardé ni 5 minutos en subirlas a Instagram y Facebook, diciendo que eran las mejores galletas que había probado en mucho tiempo y que esa misma semana publicaría la receta … Bueno, eso fue hace unos 8 meses…

Desde entonces, cada vez que me encuentro con una amiga en particular ésta me reclama la receta. ¡Y con mucha razón!  Pues bien Rocío, hoy es el día. Espero que te gusten. Y a todos vosotros también.
Pero si creéis que vuestra receta es mejor que esta y por lo tanto merecedora del título de La Mejor Chocolate Chip Cookie, no dudéis en decirlo en los comentarios y en mandarme la receta ;)

Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
  • ½ cucharadita de sal
  • 3/4 taza de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 taza de azúcar morena
  • ½ taza de azúcar blanca
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 1 yema de huevo
  • 2 tazas de chispas de chocolate semidulce
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 165 º C (325 º F). Engrasamos una bandeja de horno o la cubrimos con papel de horno.

Tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal juntos y reservamos.

En un tazón mediano, batimos la mantequilla derretida, el azúcar morena y el azúcar blanco hasta que estén bien mezclados. Añadimos la vainilla, el huevo y la yema de huevo y batimos hasta que la mezcla esté suave y cremosa. Incorporamos ahora los ingredientes tamizados y batimos hasta que estén mezclados. Agregamos las chispas de chocolate y removemos a mano con una cuchara de madera.

Para hacer las galletas, podemos usar dos cucharas, una cuchara de servir helado o una medida de ¼ taza. Las galletas deben de estar separadas entre sí unos siete u ocho centímetros (alrededor de 3 pulgadas).

Horneamos de 15 a 17 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente tostados. Dejamos enfriar en las bandejas durante unos minutos antes de transferir a unas rejillas para que se enfríen completamente.

¡Qué aproveche!

Receta de allrecipes.com

lunes, 7 de octubre de 2013

Cupcakes de nube

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En verano, a pesar del calor, insistimos en hacer barbacoas siempre que tenemos oportunidad de ello. Debe de ser algún instinto primitivo que nos lleva a querer reunirnos alrededor del fuego con la tribu para charlar y pasar un buen rato.

Una de las costumbres relacionadas con estos fuegos, ya sean las barbacoas del verano o las fogatas del invierno, son las nubes. ¿Quién no ha disfrutado de unas deliciosas nubes asadas al calor de las últimas brasas?

Pero como el fuego y los niños no son una buena combinación, la otra noche les di las nubes pero en forma de cupcakes. Este alegre postre o merienda nos transportará a todos a nuestra más tierna infancia.

Ingredientes
  • 120 g harina
  • 140 g azúcar extra fina
  • 1 ½ cucharaditas de polvos de hornear
  • Una pizca de sal
  • 45 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 120 ml leche entera
  • 1 huevo
  • ¼ cucharadita de extracto de vainilla
  • 12 nubes medianas color rosa
  • 200 g de nubes mini, para decorar
  • Purpurina comestible para decorar
  • Cobertura de vainilla
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 170 ºC (325 ºF). Preparamos una bandeja de cupcakes con vasitos de papel.

Colocamos harina, azúcar, polvos de hornear, sal y mantequilla en una batidora eléctrica y batimos a baja velocidad hasta que tenga una consistencia arenosa. Gradualmente echamos la mitad de la leche y batimos hasta que la leche se incorpore bien.

En otro bol, batimos el resto de la leche con el huevo y la vainilla, luego echamos esto a la mezcla de harina. Seguimos batiendo hasta que la mezcla quede suave y cremosa. No batir en exceso.

Llenamos los moldes de cupcakes con una cuchara hasta 2/3 partes de su capacidad y horneamos durante 20-25 minutos. Los cupcakes deben estar ligeramente dorados y un palillo insertado en el medio saldrá limpio.

Los dejamos enfriar un poco en la bandeja y luego los pasamos a una rejilla para que se enfríen completamente.

Fundimos las nubes rosa al baño maría o en el microondas, abrimos un agujero en el centro de cada cupcake y los rellenamos con las nubes derretidas. Para facilitar esta tarea, os recomiendo engrasar una manga pastelera y colocar dentro las nubes derretidas y con ella ir rellenando los cupcakes. Es una tarea un poco pegajosa, pero vale la pena.

La receta para la cobertura de vainilla la tenéis aquí en este post. Para decorar los cupcakes, mezclamos la cobertura de vainilla con las mini nubes y repartimos esto sobre cada cupcake. Finalmente decoramos con un poco de purpurina.

¡Qué aproveche!

Receta del libro The Hummingbird bakery. Cupcakes and muffins

sábado, 17 de agosto de 2013

Quesadillas con frijoles refritos

Me he dado cuenta de que no muchas de mis recetas saladas son vegetarianas, probablemente porque yo no soy vegetariana. Pero hay muchas recetas deliciosas que no llevan carne, por ejemplo estas quesadillas. No les falta de nada: tienen un poco de carbohidratos (no demasiados), una gran cantidad de proteínas y un montón de vitaminas. Y lo mejor de todo es que están buenísimas.

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Para que ésta sea verdaderamente una receta rápida debemos tener preparados de antemano los frijoles refritos y la salsa. Las recetas las tenéis al final del post, pero obviamente podéis usar productos precocinados si no tenéis mucho tiempo.

Ingredientes
  •  8 tortillas de harina
  •  125 g de frijoles refritos *
  •  150 g de queso cheddar rallado
  •  1 cebolla pequeña picada
  •  Cilantro picado
  •  Salsa *
Procedimiento

En primer lugar calentamos las tortillas en una sartén ligeramente engrasada.
Extendemos una capa de frijoles. Agregamos el queso, la cebolla, el cilantro y una cucharada de salsa. Hacemos un rollo y reservamos. Repetimos con el resto de las tortillas y justo antes de servir, calentamos las quesadillas en una sartén antiadherente a fuego medio con unas gotas de agua.
Tapamos la sartén y esperamos sólo hasta que el queso se funda.

Para servir, cortamos las quesadillas en cuartos.

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* Frijoles refritos: si queréis hacer vuestros propios frijoles refritos, necesitaréis frijoles rojos (125 g) preferiblemente secos, puestos en remojo desde la noche anterior. Los echamos en una olla grande con ½ cebolla (cortada por la mitad), 1 hoja de laurel, tomillo fresco y un chile rojo. Cubrimos con agua hirviendo, y cuando empiece a hervir de nuevo, bajamos el fuego, tapamos la olla y cocinamos durante 2 horas hasta que estén blandos.

Escurrimos, pero guardamos el agua de cocción.  Descartamos la cebolla, las hierbas y el chile.
Colocamos 2/3 de los frijoles y el agua de cocción en la licuadora y batimos, pero no demasiado.
Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén, salteamos la otra ½ cebolla (picada) durante 10 minutos hasta que se dore y esté suave.

Añadimos 1 cucharadita de comino y removemos durante un par de minutos más. Agregamos los frijoles (los batidos y los enteros) y cocemos sin dejar de remover hasta que se evapore toda el agua y tengamos una mezcla espesa. Añadimos cheddar rallado (opcional) y seguimos removiendo hasta que se derrita el queso.

* Salsa: esta salsa es muy fresca y no necesita cocción, lo que es genial. Necesitaréis tomates cortados en cubitos (3), zumo de tomate (50 ml), 1 diente de ajo picado, cilantro fresco picado, una pizca de azúcar,  uno o dos chiles verdes picados, ½ cdta. comino y 2-3 cebolletas picadas. Colocamos todos los ingredientes en un bol, añadimos sal al gusto. Cubrimos y metemos en la nevera hasta que lo vayamos a usar. Si queréis que sea más como una salsa, sólo tenéis  que meter todo en una licuadora y batir.

Ok, ahora ya he terminado. Probablemente debería dedicar un post para cada una de estas recetas, pero no tengo fotos, así que esto tendrá que valer por ahora.

¡Qué aproveche!

sábado, 10 de agosto de 2013

Pimientos rellenos de bacalao y gambas

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Ingredientes
Para 4
  • 2 pimientos rojos grandes
  • 1 ó 2 puerros (sólo la parte blanca)
  • 1 diente de ajo
  • 250 gr. de bacalao desalado
  • 200 gr. de gambas peladas
  • 200 ml. de nata líquida
  • 2 huevos
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta
  • queso rallado para espolvorear (opcional)
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Procedimiento

Lavamos los pimientos y los cortamos por la mitad, a lo largo, mateniendo el rabito. Retiramos las pepitas y los colocamos en una placa de horno con un poco de aceite. Introducimos en el horno precalentado a 200º C durante 20 minutos. Deben quedar cocidos pero firmes.

 Lavamos y troceamos el puerro. Calentamos en una sartén unas 4 cucharadas de aceite de oliva y salteamos, junto con el ajo, a fuego medio-bajo. Tras unos 10-15 minutos añadimos el bacalao cortado en trocitos (podemos utilizar migas) y las gambas. Cocinamos un par de minutos, salpimentamos con moderación (el bacalao aportará algo de sal) y reservamos para que temple.

 Mientras batimos el huevo y le añadimos la nata. Salpimentamos.

 Ahora añadimos este batido al sofrito de bacalao y gambas ya templado. Removemos bien y rellenamos con la mezcla los pimientos previamente asados.Si queremos podemos espolvorear la superficie con queso rallado (tipo Parmigiano-Reggiano, Grana Padano, Pecorino…)

Introducimos los pimientos rellenos en el horno precalentado a 180º C durante 15 – 20 minutos (o hasta que veamos que el centro está cuajado).

¡La cena está servida!

¡Qué aproveche!

Cupcakes de coco y piña

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Sé que durante el verano no nos apetece mucho encender el horno, pero estos cupcakes, con su aspecto invernal y su sabor tropical, bien merecen esos grados extra en nuestras cocinas.

Esta receta es del libro Cupcakes y muffins, de the hummingbird bakery. Están deliciosos y son aptos para niños; pero ¿qué me decís de añadir un poco de ron? ¡Cupcakes de Piña Colada! Perfectos para una fiesta en la playa o en la piscina, ¿no os parece?

Ahí lo tenéis, os dije que no era mala idea encender el horno en agosto…

Ingredientes
  • 1 taza de harina
  • ¾ taza de azúcar en polvo
  • 1 ½ cdta. de levadura en polvo
  • Una pizca de sal
  • 3 cucharadas de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • ½ taza de leche de coco
  • ½ cdta. de extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 9 rodajas de piña en conserva, picadas en trozos pequeños
  • Coco desecado, para decorar
  • Frosting de coco
  • 2 tazas de azúcar glas, cernida
  • 5 cucharadas de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas leche de coco
Procedimiento

Precalentamos el horno a 170 º C (325 º F). Forramos una bandeja de cupcakes con cápsulas de papel.
Ponemos harina, azúcar, polvo de hornear,  sal y mantequilla en una batidora eléctrica y batimos a velocidad baja hasta que obtengamos una consistencia arenosa y todo esté bien  combinado.

Mezclamos la leche de coco y el extracto de vainilla en un bol aparte y luego lo añadimos a la mezcla de harina a velocidad media hasta que estén bien mezclados.

Añadimos el huevo y batimos bien.

Dividimos la piña entre los moldes de papel. Repartimos la mezcla de los cupcakes entre los moldes, rellenándolos 2/3 partes y horneamos durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y un palillo insertado en el centro salga limpio.

Dejamos enfriar un poco los bizcochos en la bandeja, y luego los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.

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Para el glaseado de coco

Batimos el azúcar y la mantequilla juntos en una batidora eléctrica a velocidad media-baja.
Bajamos la velocidad  y poco a poco añadimos la leche de coco. Una vez que toda la leche se ha incorporado, subimos la  velocidad y seguimos batiendo hasta que el frosting esté muy blanco, suave y esponjoso (5-10 minutos).

Cuando los cupcakes estén fríos, decoramos con el glaseado de coco y terminamos con una pizca de coco desecado por encima.

Para la versión de Piña Colada, yo usaría ¼ taza de ron y ¼ taza de leche de coco para la masa. Si es demasiado fuerte, podemos llenar la ½ taza hasta 2/3 con leche de coco y luego agregamos el ron hasta que termine de llenarse.

¡Qué aproveche!

Aro de maíz nuevo

Con salsa de queso azul
Con salsa de queso azul

La receta que os traigo hoy es una adaptación de un clásico Panameño: Los bollos de maíz.

El bollo es un alimento de origen indígena a base de masa de maíz, yuca o plátano que se envuelve en hojas de maíz y se cuece o sancocha en agua hirviendo.

En Panamá los bollos pueden ser de maíz blanco, envueltos en hojas de caña de azúcar. Pueden ser “preñados” cuando van rellenos de carne de res o cerdo guisada (muy tradicionales en La Chorrera). También se pueden hacer de yuca y el maíz puede ser seco y pilado o maíz nuevo, como en la receta de hoy.

Se suelen tomar a cualquier hora del día, pero para mí el mejor momento es en el desayuno, con quesito blanco…

Esta manera de prepararlo es perfecta para todas aquellas personas que como yo viven fuera del terruño y no encuentran hojas de caña o de maíz para hacer unos buenos bollos preñaos.
Se hace muy rápido y está verdaderamente delicioso. Espero que os guste.

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Ingredientes
  • 6 mazorcas de maíz nuevo
  • 1 taza de leche evaporada
  • 4 cdas. de mantequilla
  • 1 cdta de sal
  • 2 cdas. de harina
  • 3 huevos
  • 2 cdas. de azúcar
  • 1 cdta. de polvo de hornear
  • 1 taza de queso fresco molido
Procedimiento

wpid-IMAG0506.jpgLavamos bien las mazorcas y quitamos los granos con un cuchillo bien afilado. Raspamos la “tusa” con la parte de atrás del cuchillo para sacar bien toda la pulpa del maíz. Vertemos todos los ingredientes en la licuadora y licuamos hasta que el maíz esté bien molido y tengamos una crema bastante homogénea.

Vertemos la mezcla en un molde de aro muy bien engrasado, tapamos con papel de aluminio y horneamos al baño María a 180 ºC (350°F) durante aproximadamente 30 minutos o hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.

¡Qué aproveche!
 


Fuente: Revista A la mesa.

Pollo “Shanghái”

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Hace algunas semanas publiqué una receta “original” intentando recrear un plato que Clayton probó en un restaurante asiático en los Estados Unidos.

Todo empezó con un email entre amigos. Clayton sugirió a Stefan, que vive en Holanda, que intentase descifrar los ingredientes de la receta o que por lo menos lograse algo parecido. Stefan compartió este proyecto con John, que vive en Canadá y con todo aquel que quisiese subirse al carro.

Al final hemos sido muchos los que hemos intentado emular el famoso pollo, cada uno desde nuestro rincón del mundo. El resultado: El Proyecto Internacional Pollo Shanghai.

Mi versión es muy sencilla y no utiliza demasiados ingredientes. Para darle mi toque personal opté por cilantro para darle un poco de frescor.

Espero que os guste. Este es el link a los blogs de los tres pioneros:
Ingredientes
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  • 2 pechugas de pollo sin piel, cortadas en cuadraditos
  • 1 cda de maicena
  • 2 cdtas de aceite de sésamo
  • 4 cebolletas picadas
  • 2 dientes de ajo grandes, picados
  • 1 o 2 cdtas de jengibre fresco, rallado
  • 1 cdta de guindillas secas (menos si no lo queréis demasiado picante)
  • 3 cdas de vinagre de arroz
  • 2 cdas de salsa de soja
  • 1 o 2 cdtas de azúcar
  • ½ taza de cacahuetes tostados
  • Cilantro fresco picado
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Procedimiento

Rebozamos el pollo con la maicena.

En un bol, mezclamos vinagre, salsa de soja y azúcar. Reservamos.

Calentamos una sartén grande o un wok a fuego medio, con un poco de aceite de sésamo. Una vez que el wok o sartén esté muy caliente, agregamos el pollo y salteamos hasta que esté dorado. Retiramos el pollo de la sartén.

Agregamos ahora a la sartén o wok el ajo, jengibre, pimiento y cebolleta (dejando algunas aparte para la presentación final) y salteamos todo durante 30 segundos, removiendo constantemente. Agregamos la mezcla de salsa de soja, vinagre y azúcar junto con el pollo y el cacahuete. Removemos hasta que todo quede bien cubierto con la salsa y el pollo esté caliente.

Servimos acompañado de fideos chinos o arroz blanco. Echar por encima un poco de cilantro fresco y cebolletas.

¡Qué aproveche!

miércoles, 19 de junio de 2013

Chicheme Panameño

La semana pasada fue el cumpleaños de mi madre. Ella sigue en Panamá, pero pensé en  cocinar algo especial para conmemorar su día y cuando digo especial, quiero decir Panameño.

Chicheme Panameño
Chicheme Panameño

Estoy segura de que la palabra chicheme sonará extraña para muchos de vosotros, pero para los panameños, esta “bebida” es nuestro pan de cada día.

Podemos comprar chicheme en todos partes y algunos dicen que no hay nada mejor para luchar contra los calurosos días de nuestro país que un buen vaso de chicheme frío.

Sólo tiene algo malo esta receta, que puede tardar una eternidad si el maíz no es el adecuado o si no está bien pilado. Yo tuve que improvisar un poco y al principio no estaba muy segura de tener éxito, pero una llamada a mi madre y un trasvase a una olla a presión salvaron la situación y unos minutos más tarde, mi primer chicheme estaba listo.


Foto de mouthfuls of small bites
Los ingredientes son muy simples, así que estoy segura de que podréis disfrutar de este delicioso “refresco” en cualquier lugar. Pero recordad,  la clave es el “maíz pilado”. Para pilar el maíz se usa un mortero en el que se trituran los granos a base de fuerza.  Aquí tenéis una foto para que veáis el proceso.

Al menos esta es la forma tradicional de hacerlo en Panamá, pero yo usé mi procesador de alimentos… y sé que en algunos lugares se puede comprar ya “pilado” en cómodas bolsas, aunque mi madre dice que no sabe igual.

Ingredientes
  • 250 g de maíz pilado
  • 1 taza de leche condensada
  • 4 tazas de agua
  • ½ cdta. sal
  • Ramas de canela
  • ½ taza de crema o nata
  • ½ cdta. vainilla
  • Nuez moscada
Procedimiento

Lavamos el maíz y lo ponemos en remojo toda la noche. Cocinamos al día siguiente con la canela, la sal y la nuez moscada, hasta que esté muy suave. Esto podría tomar un tiempo, así que os recomiendo usar la olla a presión o algún método similar. Añadimos más agua si es necesario.

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Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Agregamos la leche, la nata y la vainilla. Removemos bien.

Lo llevamos a la nevera hasta que se enfríe, o agregamos hielo si tenemos prisa. Podemos añadir azúcar o más leche condensada si queremos que sea más dulce.

¡Qué aproveche!

martes, 18 de junio de 2013

Croissants y Pain au chocolat

Existen muchas recetas para esta masa, algunas requieren un proceso que puede llegar a durar hasta 3 días. Sin embargo yo elegí una versión un poco más asequible y en total tardé como unas 6 o 7 horas en acabarlos. Pero con mucho tiempo en medio para hacer otras cosas.

Os dejo el link al video que me sirvió de guía para hacerlos, aunque con algunas modificaciones. Está en francés, pero las imágenes hablan por sí solas. Y si tenéis alguna duda, no dudéis en preguntar en los comentarios.

http://youtu.be/Mb8L82HFoRk

  • 500 g de harina
  • 70 g de azúcar
  • 10 g de sal
  • 20 g de levadura de panadero (levadura fresca)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 240 g de agua o leche (250 ml)
  • 200 g de mantequilla fría
Para el pain au chocolat
  • Bastones de chocolate
Procedimiento

En el tazón del robot de cocina, ponemos todos los ingredientes en orden (salvo los 200 g de mantequilla fría), empezando con la harina y echando los demás hacia los bordes del bol. Mezclamos, primero a baja velocidad y luego más rápido y trabajamos de 5 a 10 minutos hasta que quede suave.

Volcamos la masa sobre el mostrador y amasamos durante otros 5 o 10 minutos.

Formamos una bola y le hacemos una cruz con un cuchillo. Eso se llama pointage. Dejamos que la masa suba durante 30 o 45 minutos en un lugar cálido.

Después de ese tiempo la estiramos formando un rectángulo. No agregamos mucha harina, no es realmente necesario.

Ahora la llevamos a la nevera (o congelador) durante 1 hora como mínimo. Mientras tanto, vamos a trabajar la mantequilla fría que va dentro de la masa y que hará que se formen todas esas capas tan características.

Tenemos que estirarla hasta que se forme un rectángulo o un cuadrado que encaje a la perfección  encima de la masa y que cubra el tercio central de la misma. Un buen truco es envolverla en papel de horno y doblar este del tamaño adecuado, entonces sólo tendremos que estirar la mantequilla hasta que tenga el tamaño perfecto.

Sacamos la masa de la nevera y la colocamos sobre la superficie de trabajo, estiramos hasta que sea dos veces más larga que ancha.

Colocamos la mantequilla en el centro y doblamos una vez cada extremo hasta el centro. Luego doblamos de nuevo, cerrándola como un libro. Giramos 90 º hacia la izquierda.

Extendemos la masa hasta formar un rectángulo cuatro veces más largo que ancho.

Doblamos nuevamente hacia el centro y luego otra vez como un libro. Giramos 90 º a la izquierda y estiramos de nuevo. Colocamos en la nevera de nuevo durante 1 a 2 horas, y luego estiramos de nuevo hasta que quede muy fina (3 mm aprox.) Hará falta fuerza y ​​paciencia.

Ahora cortamos tiras de unos 20 cm de ancho y cortamos allí los triángulos para hacer los croissants.
Hacemos un pequeño corte en la base del triángulo y tiramos de la parte superior para formar una especie de Tour Eiffel. A continuación, formamos el croissant, enrollando desde la base del triángulo.
Colocamos los croissant en una bandeja de horno y, dependiendo de la receta, podemos bañarlos en una mezcla de leche y azúcar ahora  y luego dejarlos que suban durante aproximadamente 3 horas. O bien, podemos permitir que suban primero y luego bañarlos con leche con azúcar o de huevo batido antes de hornearlos.
Para los pain au chocolat, cortamos otro rectángulo. Colocamos los bastones de chocolate en una línea doble sobre la masa y luego enrollamos y cortamos del tamaño que se desee. Dejamos subir y barnizamos con huevo o leche (o viceversa).
Horneamos a 180 º C (350 º F) de 20 a 25 minutos. Aunque hay que estar pendiente porque dependerá de vuestro horno.

¡Qué aproveche!

Esta receta forma parte del I made it challenge. Creado por Tandy de Lavender and Lime

lunes, 17 de junio de 2013

Arroz con coco y guandú

Uno de mis recuerdos de infancia más entrañable es el de estar sentada en la terraza de casa de mis abuelos con mis primos pelando guandú. Es muy probable que entonces la tarea me pareciese tediosa, pero los años y la distancia nos hacen ver las cosas con otros ojos, ¿no os parece?

Los guandúes venían o bien del pequeño terreno de mi abuelo o de algún amigo o familiar que los traía  de los suyos.

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El problema  cuando la memoria idealiza esos momentos y sabores,  es que cuando finalmente te haces con unas latas de guandú con coco (¡¡gracias Tía Fina!!) y preparas un arroz con coco y guandú… te das cuenta de que “le falta algo” y que no ha estado a la altura de tus expectativas.

En cualquier caso, comparto hoy con vosotros otro plato típicamente panameño y uno de mis favoritos: Arroz con coco y guandú.
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El guandú, guandul, gandul, chicharro o quinchoncho, es un alimento básico y muy popular en Hispanoamérica, aunque su origen es probablemente Asiático (India) o Africano. Su cultivo se remonta por lo menos a 3.500 años. Una teoría es que viajó desde la India hasta África oriental y África occidental. Allí, fue descubierto por los europeos, por lo que se llamó guisante del Congo. Por medio de la trata de esclavos llegó al continente americano, probablemente en el siglo XVII.
 
Obviamente el mejor resultado se obtendrá con leche de coco fresca y con guandú fresco y oloroso. Sin embargo, estas latas de guandú con coco me han gustado mucho y son perfectas para cuando se tiene un poco de prisa o cuando, como yo, te encuentras lejos de tu tierra.

Ingredientes
  • ½ taza de cebolla picada
  • 3 cdas. de pimentón rojo picado
  • 2 cdas. de aceite de oliva
  • 2 tazas de arroz largo
  • 2 tazas de agua caliente o caldo de verduras
  • 1 lata de Guandú con Coco de 312g
  • Sal al gusto
Si podéis encontrar guandú fresco, entonces necesitaríais para 2 tazas de arroz:
  • 1 taza de guandú
  • 1 taza de leche de coco
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Procedimiento

Sofreímos la cebolla, el pimentón y el arroz por 2 minutos.

Agregamos la lata de guandú con Coco y las tres tazas de caldo o agua. Corregimos el punto de sal.

Cuando empiece a hervir, tapamos la olla y cocinamos a fuego lento durante 15 o 20 minutos aproximadamente hasta que el arroz esté cocido.

Si vais a preparar el arroz con guandú fresco, entonces hay ponerlo a cocer primero con la leche de coco y el agua hasta que reduzca un poco y luego añadimos el arroz y la sal. Cocinamos como se explica más arriba.

¡Qué aproveche!

Receta adaptada de la página de Nestlé.

sábado, 15 de junio de 2013

Monkey bread o Pan de mono

Aparentemente se trata de un clásico americano pero el origen de su nombre es incierto. Una versión es que el nombre le viene por su parecido con la araucaria, cuyo nombre en inglés es monkey puzzle tree. Pero a mí me gusta más la que sugiere que su nombre viene del hecho de que los comensales se reúnan alrededor de este pan, haciendo ruidos primitivos, dando saltitos y cogiendo trocitos incesantemente…

En cualquier caso os lo recomiendo, es delicioso y podría comerlo sin parar si no fuese porque el verano está a la vuelta de la esquina y hay que vigilar la línea.

Tan sólo encontré un par de inconvenientes para hacer esta receta, el primero fue que tradicionalmente el MB se hace con masa para biscuits refrigerada; como no encontré las mismas o parecidas aquí decidí hacer la masa yo misma. El segundo problema es que esta masa se hace con buttermilk y tampoco la encontré (ni me apetecía hacerla yo misma), así que mi receta está hecha con masa para biscuits sencillos. Pero os aseguro que no notareis la diferencia.

Si os fijáis en el post en inglés, las cantidades son el doble que aquí. Pero esta es la receta que seguí, siempre podéis doblar las cantidades para conseguir un MB más alto.

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Monkey bread
Ingredientes
  • Masa para biscuits cortada en redondeles. Receta a continuación
  • ½ taza de azúcar blanco
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 115 g de mantequilla (1 barra)
  • ¼ taza de azúcar morena
Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F).

Cortamos cada redondel de masa de biscuits en cuartos.

A continuación, combinamos el azúcar blanco con 2 cucharaditas de canela. Echamos esta mezcla en una bolsa de plástico y agitamos para mezclar uniformemente.

Añadimos todos los trozos de masa a la bolsa con la mezcla de canela y azúcar. Le damos un buen meneo para que todos los trozos se despeguen el uno del otro y queden muy bien cubiertos con la canela y el azúcar.

Extendemos de manera uniforme en un molde para Bundt (son esos que tienen un tubo en el medio).
Derretimos la mantequilla junto con ¼ taza de azúcar moreno en una cacerola a fuego medio-alto. Cocinamos, revolviendo durante unos minutos hasta que los dos se mezclen bien y el azúcar se funda. Una vez que la mantequilla de azúcar morena esté lista, se puede verter sobre la masa.

Horneamos durante unos 30-40 minutos hasta que la corteza esté de color marrón oscuro. Retiramos del horno. Y si tenéis la fuerza de voluntad suficiente, dejadlo atemperar de 15 a 30 minutos antes de darle la vuelta sobre un plato. ¡Y a comer!

Biscuits básicos
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Ingredientes
  • 2 tazas de harina
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ taza de mantequilla o manteca vegetal
  • ¾ de taza de leche
Procedimiento

En un bol grande tamizamos la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclamos con un tenedor o un mezclador de cuchillas hasta que la mezcla asemeje a unas migas gruesas.

Vertemos la leche en la mezcla de harina, mientras que removemos con un tenedor. Batimos hasta que la masa quede suave, húmeda y que se separe de los lados del bol.

Ponemos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasamos (añadiendo un poco más de harina si hiciese falta) hasta que ya no esté pegajosa.

Estiramos la masa hasta que tenga un espesor de 1 cm (aprox.) y cortamos con un cortador de galletas redondo enharinado.

Como podéis ver en las fotos, este Monkey bread lleva por encima una salsa. Normalmente es suficiente con el caramelillo que se forma al hornearlo, pero el mío me pareció un poco seco, así que preparé esta salsa de caramelo. Sólo usé una pequeña cantidad, el resto se puede usar para untar en pan, tomar con fruta o comer a cucharadas, porque está buenísimo. Os doy la receta.

Salsa de caramelo

Ingredientes
  • 1 taza de azúcar
  • 1 cucharada de jarabe de maíz
  • ¼ de taza de agua
  • ½ nata líquida, caliente
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal, suavizada
  • ½ cucharadita de sal marina fina de grano
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
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Procedimiento

En una cacerola de fondo grueso (de por lo menos 5 tazas de capacidad), mezclamos el azúcar, el jarabe y el agua hasta que el azúcar esté completamente humedecida.

Llevamos al fuego, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelva y el almíbar empiece a burbujear. Dejamos de remover y lo dejamos hervir sin tocarlo hasta cambie de color a un tono ámbar oscuro. Inmediatamente retiramos del fuego y poco a poco y con cuidado vertemos la crema caliente en el caramelo. La mezcla hervirá mucho y saldrá vapor, así que tened mucho cuidado.
Con una espátula de silicona resistente al calor o una cuchara de madera revolvemos la mezcla hasta que quede suave, raspando lo que se haya quedado depositado en el fondo. Si queda algún grumo, lo llevamos nuevamente al fuego y revolvemos hasta que se disuelva. Agregamos la mantequilla y la sal.

Dejamos que la salsa se enfríe durante 3 minutos. Añadimos la vainilla y revolvemos suavemente.

¡Qué aproveche!

viernes, 14 de junio de 2013

Tarta Sacher

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La historia de esta tarta es bastante interesante la verdad, sobre todo desde el punto de vista legal.

La tarta sacher de este post es una versión de la “Eduard Sacher-Torte” y no de la “Original Sacher Torte” del Hotel Sacher. La principal diferencia está en que la primera sólo lleva una capa de mermelada de albaricoque, mientras que la segunda lleva también una capa de mermelada en medio.

Las dos versiones surgen como consecuencia de una  disputa legal entre los descendientes del creador, la pastelería Demel y el Hotel Sacher. Aquí está el enlace por si quieres saber más sobre ella.

La receta que he seguido la encontré en la BBC, por Mary Berry.

Ingredientes
  • 140g chocolate semi-dulce
  • 140g de mantequilla sin sal, suavizada
  • 115g azúcar en polvo
  • ½ cdta extracto de vainilla
  • 5 huevos, separados
  • 85g Almendras molidas
  • 55g harina, tamizada
  • 6 cucharadas de mermelada de albaricoque, tamizada
Glaseado de chocolate
  • 140g chocolate semi-dulce
  • 200ml de nata líquida
Para las letras
  • 25g chocolate con leche
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Procedimiento

Precalentamos el horno a 180 º C (350 º F). Engrasamos un molde redondo hondo de 23cm (9 pulgadas). Cubrimos la base con papel de horno.

Rompemos el chocolate en trozos; derretimos suavemente en un recipiente puesto al baño maría, removiendo de vez en cuando, dejamos enfriar un poco. Batimos la mantequilla en un bol hasta que esté muy suave, añadimos gradualmente en el azúcar y batimos hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Añadimos el chocolate y el extracto de vainilla y batimos nuevamente. Añadimos las yemas y batimos. Después echamos las almendras molidas y la harina tamizada y mezclamos con movimientos envolventes.

En otro tazón, batimos las claras de huevo hasta que estén a punto de nieve. Añadimos alrededor de un tercio a la mezcla de chocolate y revolvemos vigorosamente. Añadimos el resto de las claras y las mezclamos  suavemente las claras.

Vertemos la mezcla en el molde preparado y alisamos la superficie.

Hornear durante unos 45-50 minutos, o hasta que la tarta haya subido y un palillo insertado en medio salga limpio.

Dejamos enfriar en el molde durante unos minutos, la sacamos, le damos la vuelta, quitamos el papel y dejamos que se termine de enfriar sobre una rejilla.

Para hacer la cobertura, calentamos la mermelada de albaricoque en una cacerola pequeña y luego repartimos uniformemente sobre la parte superior y los lados del pastel frío. Dejamos reposar.

Rompemos el chocolate en pedazos. Calentamos la nata sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate. Revolvemos hasta que el chocolate se haya derretido, lo dejamos refrescar un poco.

Colocamos el pastel sobre una rejilla puesta sobre un pedazo de papel de pergamino.

Vertemos la crema o salsa de chocolate en el centro de la tarta. Extendemos suavemente sobre la parte superior y los lados con una espátula y dejamos endurecer (en la de la foto no esperamos).

Para las letras, rompemos el chocolate con leche en trozos y lo derretimos suavemente en un recipiente puesto al baño maría (o en el microondas). Lo echamos en una manga pastelera con una boquilla pequeña (yo usé el 2 o el 3 de Wilton) y escribimos “Sacher” (o lo que queramos) en la parte superior y dejamos que se seque.

Para una sachertorte más alta, podéis hornear dos tartas y colocar una encima de la otra con una capa de mermelada de albaricoque en medio antes de verter el chocolate.

Mi veredicto acerca de este pastel es que es delicioso, el chocolate negro con la mermelada de albaricoque es una mezcla maravillosa. El pastel queda muy tierno y con un sabor muy especial.

¡Qué aproveche!

martes, 11 de diciembre de 2012

Bacalao con papas estilo panameño

Esta es una de mis recetas favoritas porque mi madre solía prepararlo para nosotros cuando éramos niños. Como más me gusta es con arroz blanco, entonces ya estamos hablando de palabras mayores.

Espero que os guste este homenaje a la cocina panameña.

                      Bacalao con papas

Recordad que antes de cocinarlo, el bacalao seco y en salazón debe ser puesto en remojo en agua muy fría durante unas 24 horas, cambiándole el agua al menos 3 veces durante este proceso. Una vez que ya esté desalado procederemos como se indica en la receta.
Espero que os guste esta receta que he intentado hacer tal cual la preparaba mi madre cuando era pequeña allá en mi querido Panamá.

Ingredientes
  • 400 gramos de bacalao
  • 4 patatas medianas
  • 4 zanahorias de buen tamaño
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • Cilantro, perejil, sal y pimienta al gusto
  • 2 cucharadas de tomate frito (salsa de tomate)
  • Aceite de oliva
  • Pimientos asados para decorar
Procedimiento

Pelamos y cortamos las patatas y las zanahorias y las ponemos a cocer en agua con sal, juntas o separadas, pero teniendo en cuenta los distintos tiempos de cocción. Escurrimos y reservamos.
Ponemos a hervir el bacalao en abundante agua con un diente ajo, unos veinte minutos. Cuando esté listo, lo escurrimos y dejamos refrescar, luego lo desmenuzamos asegurándonos de quitar la piel y las espinas si las hubiera. Reservamos.
En una sartén grande preparamos un sofrito con la cebolla y los dientes de ajo bien picaditos, cuando estén suaves añadimos el bacalao desmenuzado y el tomate frito y lo removemos un poco para que se impregne bien del sabor, añadiremos más aceite de oliva si hiciese falta. Después añadimos el cilantro y el perejil ( aproximadamente 1/4 taza si son frescos y una cucharada si son secos). Removemos otra vez y ahora incorporamos las papas y las zanahorias, comprobamos el punto de sal y condimentamos con pimienta. Un último meneíto y ¡listo!
Lo podemos adornar con pimientos morrones asados.
¡Qué aproveche!

Carimañolas





Esta es una de las recetas panameñas más populares entre mis amigos, una vez que las prueban no paran de pedirme que vuelva a hacerlas.

Las carimañolas son una especie de croqueta de tamaño mediano hecha con puré de yuca y rellena de carne picada condimentada (también se pueden rellenar de queso o pollo). Es frecuente tomarlas para desayunar, pero en cualquier momento del día se pueden disfrutar porque las podemos comprar en carros ambulantes de venta de comida y comerlas on the go.

Ingredientes
  • 1 kilo de yuca
  • 500 g. de carne picada
  • 1 pimiento verde picadito
  • 1 cebolla mediana picadita
  • 1 tomate mediano picado
  • 1 huevo duro
  • Un ramillete de cilantro (culantro) picadito
  • Sal, pimienta y picante al gusto
  • Aceite para freír

Procedimiento

Poner a cocer la yuca pelada y cortada en trozos en agua con sal hasta que esté blanda. Mientras tanto ponemos en una cacerola la carne picada a dorar, junto con la cebolla, el pimiento, tomate y el cilantro (culantro), cuando todo esté hecho, 15 minutos más o menos, podemos añadir el huevo duro picadito.

Cuando la yuca esté lista, la hacemos puré y la amasamos junto con dos cucharadas de aceite. Para formar la carimañola haremos bolitas de masa de yuca y luego la aplastamos un poco, colocamos en el medio una cucharada de relleno y cerramos, sacando dos puntas a los lados.

Finalmente las freímos en aceite muy caliente hasta que estén doradas. Para ganar en consistencia se le puede poner un huevo batido a la masa.

Espero que os gusten y que la hagáis en casa y si queréis probar una variante muy rica, id a echar un vistazo a estas Papas rellenas estilo Cubano.

¡Buen provecho!

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cupcakes de violeta y uva


Como os decía en mi post anterior, el otro día una buena amiga nos dio un montón de uvas procedentes de sus viñedos en Milla de Tera, Zamora. Estaban realmente buenas, se trata de una variedad llamada Muscat Blanc, caracterizada por el pequeño tamaño de las uvas y lo apretado de los racimos. El problema fue que después de unos días empezaron a estropearse, así que decidí hacer algo con ellas antes de que todas se echaran a perder. La receta del post anterior y la de hoy son el resultado. Y hay un extra: Una mermelada de uva.

Cupcakes de violeta y uva

Rinde: 12 cupcakes
Ingredientes
  • 1 ¼ taza de harina
  • Una pizca de sal
  • 1 ¼ cdta de levadura en polvo
  • ¾ taza de azúcar
  • 6 cucharadas mantequilla sin sal (85 g)
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia violeta. Podéis agregar hasta 2 cucharaditas, depende de cuan intenso queréis que sea el sabor a violeta. A mi me gusta muy sutil.
  • ¾ de taza de leche
Procedimiento

Precalentamos el horno a 350 º F (180 º C) y cubrimos una bandeja para cupcakes con moldes de papel.
Tamizamos juntos la harina, la sal y el polvo de hornear. Aparte, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede suave y esponjosa. Agregamos el huevo y la esencia de violeta y mezclamos hasta que se incorporen bien. Agregamos, alternando, la leche y los ingredientes secos a la mezcla anterior. Mezclamos después de cada adición hasta que esté todo bien combinado. Rellenamos los moldes de cupcakes hasta 2/3 de su capacidad. Horneamos durante 15-18 minutos o hasta que un palillo salga limpio. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Mermelada de uva

Ingredientes
  • 2 tazas de uvas, preferiblemente sin semillas, pero si todo lo que tenemos son uvas con semillas, luego nos ocuparemos de ellas.
  • 1 taza de azúcar. Es posible que tengáis que ajustar la cantidad de azúcar dependiendo de la dulzura de las uvas, pero la regla general es que por cada taza de pulpa de uva, se debe agregar ½ taza de azúcar.
  • Agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • ½ cucharadita de almidón de maíz (maicena) mezclado con 1 cucharada de agua fría. Este paso es opcional, pero ayuda a acelerar el proceso.
Procedimiento

Retiramos la piel de las uvas y las cortamos en trozos pequeños.

Cocemos la piel de las uvas en una cacerola mediana a fuego medio durante 15-20 minutos o hasta que estén tiernas. Añadimos sólo la cantidad de agua suficiente para evitar que se peguen a la olla. No agregamos más de ½ taza. Retiramos del fuego.

Cocinamos las uvas en una cacerola mediana a fuego medio hasta que estén tiernas, unos 15 minutos. Sin agregar agua.

Pasamos la pulpa cocida por un colador para eliminar las semillas. Este paso se puede hacer directamente sobre la olla con las pieles de uva.

Añadimos el azúcar a la olla y la llevamos nuevamente al fuego. Cocinamos la mezcla revolviendo frecuentemente durante unos 10 minutos, o hasta que comience a espesar. En este punto podemos agregar la maicena, poco a poco, removiendo continuamente. Una vez que la mezcla se espese, retiramos el relleno del fuego y lo pasamos a otro recipiente para que se enfríe. Ahora podéis poner la mermelada en frascos para hacer conservas o utilizarla de inmediato.


Frosting de violeta

Ingredientes
  • 1 taza de mantequilla sin sal, cortada en cubitos
  • 2 ½ tazas de azúcar en polvo
  • 1 cdta de esencia de violeta
  • Colorante en gel color violeta
Procedimiento

Batir los cubitos de mantequilla en una batidora eléctrica a velocidad media durante unos 5 minutos. Reducimos la velocidad al mínimo y añadimos poco a poco el azúcar. Agregamos la esencia de violeta y subimos de nuevo a velocidad media durante 3 minutos, parando una vez para raspar los lados. Por último, añadimos el color y batimos hasta conseguir el tono que más nos guste, asegurándonos que quede bien distribuido.

Montaje

Con un cuchillo pequeño, hacemos tres cortes en el centro de cada cupcake con un ángulo de 45 grados para obtener un cono. Lo sacamos, ponemos el relleno en el agujero usando una cuchara o una bolsa de pastelería. Quitamos la parte inferior del cono y volvemos a colocar en su sitio la parte superior del cupcake. Decoramos con el glaseado y ¡listo!

¡Qué aproveche!

Pastel de uvas moscatel de grano menudo


Hace 10 días más o menos, una buena amiga nos dio un montón de uvas procedentes de sus parras en Milla de Tera, Zamora. Estaban muy buenas, una variedad llamada Muscat Blanc, que se caracteriza por el pequeño tamaño de las uvas y sus apretados racimos. Pero después de unos días, empezaron a estropearse, así que decidí hacer algo de repostería con ellas. Las recetas siguientes son el resultado.

La primera receta es este pastel de uva, inspirado en una receta para hacer Buckle de uvas Coronation. Obviamente, la principal diferencia es el color, porque las uvas coronation son grandes y moradas, mientras que las mía eran pequeñas y verdes… por lo que el pastel es menos llamativo, aunque igualmente delicioso.

Pastel de uvas


Un Buckle o Crumble es un tipo de pastel hecho en una sola capa con frutos que se añaden a la masa. Generalmente se prepara con arándanos, pero cualquier fruta de temporada funcionará bien (como en la receta de hoy), en otras palabras, esta receta es de las que se guardan, porque os sacará de un apuro en más de una ocasión.

La cobertura es similar a un streusel, lo que le da un aspecto muy bonito y crujiente; pero decidí añadir un poco de azúcar en polvo para igualar el color y hacerlo un poco más “fotografiable”, aunque sólo porque mis uvas no eran tan bonitas como las coronation.



Ingredientes

Relleno
  • 3 cucharadas de maicena
  • 2 tazas de uvas sin semilla
  • 2/3 taza de azúcar
  • 1/8 taza de agua (25 ml)
  • 1 ½ cucharaditas de zumo de limón
Cobertura
  • 1/3 taza de harina
  • ¼ taza de azúcar granulada
  • 1 cucharadita de canela
  • ¼ cucharadita de sal
  • ¼ taza de mantequilla sin sal, fría, cortada en trozos
Pastel
  • 3/4 taza de mantequilla sin sal, suavizada
  • 1 taza de azúcar granulada
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 huevos grandes
  • 1 1/3 taza de harina
  • 1 ½ cucharadita de polvos de hornear
  • ½ cucharadita de sal


Procedimiento

Relleno

Ponemos la maicena en una taza de medir y agregamos suficiente agua para hacer 1/3 taza (75 ml) de líquido, reservamos. Agregamos las uvas, el azúcar, el agua y el zumo de limón en una olla y revolvemos.
Colocamos la olla a fuego medio y llevamos a ebullición. Cocinamos durante 5 ó 10 minutos, sin dejar de remover. Añadimos la mezcla de maicena y continuamos la cocción, removiendo, hasta que ya no se vea turbia por la maicena; unos cinco minutos.

Retiramos la olla del fuego, transferimos el relleno a otro recipiente y dejamos enfriar a temperatura ambiente. No hay que saltarse este paso, porque si no al montar el pastel, si el relleno no está a temperatura ambiente se formarán burbujas que desbordarán y el horno va a quedar perdido.

Cobertura

En un tazón mediano, agregamos la harina, el azúcar, la canela, la sal y la mantequilla. Usando los dedos, trabajamos la mantequilla con los ingredientes secos, hasta que la mezcla quede con el aspecto de terrones pequeños y quebradizos. Refrigeramos hasta el momento de usarlo.

Pastel

Mezclamos la mantequilla, el azúcar y la vainilla hasta que estén cremosos. Agregamos los huevos, uno a uno, mezclando bien tras cada adición. En un recipiente aparte, mezclamos la harina, el polvo de hornear y la sal. Añadimos poco a poco los ingredientes secos a los húmedos y batimos hasta que se mezclen bien.

Montaje

Precalentamos el horno a 350 ˚ F (180 ˚ C).

Engrasamos y enharinamos un molde redondo desmontable (9 pulgadas ó 23 cm) y vertemos la masa del pastel. Por encima echamos cucharadas del relleno de uva y removemos suavemente con un cuchillo para crear un efecto marmolado sobre la superficie. Cubrimos con la mezcla del streusel y horneamos durante 50 – 60 minutos o hasta que un palillo salga limpio.

¡Qué aproveche!

Y no os perdáis mi próxima receta: ¡Cupcakes de violeta y uva!

Secreto Ibérico con manzanas caramelizadas


La receta de hoy es sencilla pero muy sabrosa. Elaborada con productos de temporada y perfecta para estos días de otoño.

Al parecer, hace una veintena de años, al dueño de un bar de Sevilla se le ocurrió ofrecer una tapa con pequeños trozos de algunas partes de cerdo ibérico simplemente adobadas y pasadas por la plancha. El éxito fue rotundo y la práctica se extendió por toda la ciudad, saltando más tarde a las demás provincias andaluzas, después a Extremadura, a Madrid y al resto del país y hoy día estas carnes, tradicionalmente destinadas a la producción de embutidos, se consideran una verdadera maravilla, que se asemeja por su composición grasa y por su sabor a la carne de vacuno Kobe.

Una de estas piezas es el secreto. Hay dos teorías para explicar su nombre: la primera alude a que los carniceros las guardaban para ellos mismos, por su calidad, y la segunda a que está escondida, tapada por la grasa y adherida a la hoja de tocino.

Secreto de Ibérico con manzanas caramelizadas

Ingredientes
Para 4 personas
  • ½ kilo de secreto ibérico
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 copa de Pedro Ximénez
  • Sal Maldon
  • Pimienta
Guarnición
  • 2 manzanas Golden
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de mantequilla
  • ½ kilo de patatas
  • ½ cebolla
  • 1 chorreón de aceite


Procedimiento

Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas como para tortilla, las mezclamos con la cebolla picada y las colocamos en una fuente de horno engrasada, regamos con el aceite y las llevamos al horno precalentado a 180 ºC (350 ºF) durante 45 minutos.

Cortamos las manzanas en octavos, pelamos cada trozo. Fundimos la mantequilla con el azúcar en una sartén y salteamos los gajos de manzana hasta que tomen un bonito color dorado y se caramelicen.

Cortamos el secreto en filetes sesgados no muy gruesos. Calentamos el aceite muy fuerte en una sartén de hierro y hacemos los filetes por ambos lados, hasta que quede algo tostado el exterior y rosado por dentro. Los sacamos de la sartén y sazonamos con unas escamas de sal maldon y pimienta. Reservar y mantener calientes.

Desglasamos la sartén con el Pedro Ximénez, hasta conseguir una salsa un poco densa.
Servimos la carne acompañada de unos gajos de manzana, las patatas y bañamos con un poco de la salsa. Todo muy caliente.

¡Qué aproveche!

Fuente: Las excelencias del cerdo, de Ismael Díaz Yubero. Recetas de Mª Jesús Gil de Antuñano

Panecillos de aceituna




De mi experiencia holandesa de hace unos años, lo que recuerdo con especial cariño son las amistades que hicimos durante nuestros 3 años en La Haya. En esa ciudad existe una comunidad internacional muy grande y es muy fácil terminar formando parte de un grupo tan diverso como el nuestro. Chile, Brasil, Israel, Francia, USA, México, Ecuador, Bélgica o el Líbano son sólo algunas de las nacionalidades que componían nuestro grupo.

Precisamente mi amiga Maya, del Líbano, fue quien me dio la receta que os traigo hoy. Maya solía hacer unos brunchs impresionantes en su casa, ocupándose ella de gran parte de las recetas, las cuales eran obviamente típicas de su país.

Me parece que ella y su familia andan ahora por Los Ángeles, así que si alguien la ve, dadle mis saludos…

Cuando probé estos panecillos me parecieron deliciosos, y no podía creer que fuera tan fáciles de hacer.

Pero adivinad qué, ¡lo son! Tan simples, tan rápidos y tan deliciosos. Tenéis que probarlos, estoy segura de que os encantarán. Además, no llevan levadura, así que hace falta esperar demasiado para poder saborearlos.

Panecillos de Aceituna

Ingredientes
  • ½ kg de harina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de polvos de hornear
  • Sal
  • ¾ tazas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 tazas de agua
  • 2 tazas de aceitunas negras picadas
Procedimiento

Precalentar el horno a 220 ºC (428ºF).

En un tazón mediano, mezclamos la harina, polvo de hornear y la sal. En otro tazón, mezclamos el agua y el aceite de oliva. Agregamos la mezcla de harina y mezclamos un poco. Añadimos las aceitunas, y amasamos hasta que los trozos se distribuyan bien y la masa esté tersa.

Es posible que la masa esté aún un poco pegajosa, si es así añadiremos harina poco a poco hasta que sea fácil manipularla para hacer las bolitas.

Colocamos los panecillos sobre una bandeja de horno cubierta con papel antiadherente y los dejamos reposar 20 minutos antes de llevar al horno durante 25 – 30 minutos o hasta que estén un poco doraditos.

Estos panecillos quedan bastante densos, por lo que son perfectos para “dippear”.

¡Qué aproveche!
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