miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cupcakes de violeta y uva


Como os decía en mi post anterior, el otro día una buena amiga nos dio un montón de uvas procedentes de sus viñedos en Milla de Tera, Zamora. Estaban realmente buenas, se trata de una variedad llamada Muscat Blanc, caracterizada por el pequeño tamaño de las uvas y lo apretado de los racimos. El problema fue que después de unos días empezaron a estropearse, así que decidí hacer algo con ellas antes de que todas se echaran a perder. La receta del post anterior y la de hoy son el resultado. Y hay un extra: Una mermelada de uva.

Cupcakes de violeta y uva

Rinde: 12 cupcakes
Ingredientes
  • 1 ¼ taza de harina
  • Una pizca de sal
  • 1 ¼ cdta de levadura en polvo
  • ¾ taza de azúcar
  • 6 cucharadas mantequilla sin sal (85 g)
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia violeta. Podéis agregar hasta 2 cucharaditas, depende de cuan intenso queréis que sea el sabor a violeta. A mi me gusta muy sutil.
  • ¾ de taza de leche
Procedimiento

Precalentamos el horno a 350 º F (180 º C) y cubrimos una bandeja para cupcakes con moldes de papel.
Tamizamos juntos la harina, la sal y el polvo de hornear. Aparte, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede suave y esponjosa. Agregamos el huevo y la esencia de violeta y mezclamos hasta que se incorporen bien. Agregamos, alternando, la leche y los ingredientes secos a la mezcla anterior. Mezclamos después de cada adición hasta que esté todo bien combinado. Rellenamos los moldes de cupcakes hasta 2/3 de su capacidad. Horneamos durante 15-18 minutos o hasta que un palillo salga limpio. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Mermelada de uva

Ingredientes
  • 2 tazas de uvas, preferiblemente sin semillas, pero si todo lo que tenemos son uvas con semillas, luego nos ocuparemos de ellas.
  • 1 taza de azúcar. Es posible que tengáis que ajustar la cantidad de azúcar dependiendo de la dulzura de las uvas, pero la regla general es que por cada taza de pulpa de uva, se debe agregar ½ taza de azúcar.
  • Agua
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • ½ cucharadita de almidón de maíz (maicena) mezclado con 1 cucharada de agua fría. Este paso es opcional, pero ayuda a acelerar el proceso.
Procedimiento

Retiramos la piel de las uvas y las cortamos en trozos pequeños.

Cocemos la piel de las uvas en una cacerola mediana a fuego medio durante 15-20 minutos o hasta que estén tiernas. Añadimos sólo la cantidad de agua suficiente para evitar que se peguen a la olla. No agregamos más de ½ taza. Retiramos del fuego.

Cocinamos las uvas en una cacerola mediana a fuego medio hasta que estén tiernas, unos 15 minutos. Sin agregar agua.

Pasamos la pulpa cocida por un colador para eliminar las semillas. Este paso se puede hacer directamente sobre la olla con las pieles de uva.

Añadimos el azúcar a la olla y la llevamos nuevamente al fuego. Cocinamos la mezcla revolviendo frecuentemente durante unos 10 minutos, o hasta que comience a espesar. En este punto podemos agregar la maicena, poco a poco, removiendo continuamente. Una vez que la mezcla se espese, retiramos el relleno del fuego y lo pasamos a otro recipiente para que se enfríe. Ahora podéis poner la mermelada en frascos para hacer conservas o utilizarla de inmediato.


Frosting de violeta

Ingredientes
  • 1 taza de mantequilla sin sal, cortada en cubitos
  • 2 ½ tazas de azúcar en polvo
  • 1 cdta de esencia de violeta
  • Colorante en gel color violeta
Procedimiento

Batir los cubitos de mantequilla en una batidora eléctrica a velocidad media durante unos 5 minutos. Reducimos la velocidad al mínimo y añadimos poco a poco el azúcar. Agregamos la esencia de violeta y subimos de nuevo a velocidad media durante 3 minutos, parando una vez para raspar los lados. Por último, añadimos el color y batimos hasta conseguir el tono que más nos guste, asegurándonos que quede bien distribuido.

Montaje

Con un cuchillo pequeño, hacemos tres cortes en el centro de cada cupcake con un ángulo de 45 grados para obtener un cono. Lo sacamos, ponemos el relleno en el agujero usando una cuchara o una bolsa de pastelería. Quitamos la parte inferior del cono y volvemos a colocar en su sitio la parte superior del cupcake. Decoramos con el glaseado y ¡listo!

¡Qué aproveche!

Pastel de uvas moscatel de grano menudo


Hace 10 días más o menos, una buena amiga nos dio un montón de uvas procedentes de sus parras en Milla de Tera, Zamora. Estaban muy buenas, una variedad llamada Muscat Blanc, que se caracteriza por el pequeño tamaño de las uvas y sus apretados racimos. Pero después de unos días, empezaron a estropearse, así que decidí hacer algo de repostería con ellas. Las recetas siguientes son el resultado.

La primera receta es este pastel de uva, inspirado en una receta para hacer Buckle de uvas Coronation. Obviamente, la principal diferencia es el color, porque las uvas coronation son grandes y moradas, mientras que las mía eran pequeñas y verdes… por lo que el pastel es menos llamativo, aunque igualmente delicioso.

Pastel de uvas


Un Buckle o Crumble es un tipo de pastel hecho en una sola capa con frutos que se añaden a la masa. Generalmente se prepara con arándanos, pero cualquier fruta de temporada funcionará bien (como en la receta de hoy), en otras palabras, esta receta es de las que se guardan, porque os sacará de un apuro en más de una ocasión.

La cobertura es similar a un streusel, lo que le da un aspecto muy bonito y crujiente; pero decidí añadir un poco de azúcar en polvo para igualar el color y hacerlo un poco más “fotografiable”, aunque sólo porque mis uvas no eran tan bonitas como las coronation.



Ingredientes

Relleno
  • 3 cucharadas de maicena
  • 2 tazas de uvas sin semilla
  • 2/3 taza de azúcar
  • 1/8 taza de agua (25 ml)
  • 1 ½ cucharaditas de zumo de limón
Cobertura
  • 1/3 taza de harina
  • ¼ taza de azúcar granulada
  • 1 cucharadita de canela
  • ¼ cucharadita de sal
  • ¼ taza de mantequilla sin sal, fría, cortada en trozos
Pastel
  • 3/4 taza de mantequilla sin sal, suavizada
  • 1 taza de azúcar granulada
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 huevos grandes
  • 1 1/3 taza de harina
  • 1 ½ cucharadita de polvos de hornear
  • ½ cucharadita de sal


Procedimiento

Relleno

Ponemos la maicena en una taza de medir y agregamos suficiente agua para hacer 1/3 taza (75 ml) de líquido, reservamos. Agregamos las uvas, el azúcar, el agua y el zumo de limón en una olla y revolvemos.
Colocamos la olla a fuego medio y llevamos a ebullición. Cocinamos durante 5 ó 10 minutos, sin dejar de remover. Añadimos la mezcla de maicena y continuamos la cocción, removiendo, hasta que ya no se vea turbia por la maicena; unos cinco minutos.

Retiramos la olla del fuego, transferimos el relleno a otro recipiente y dejamos enfriar a temperatura ambiente. No hay que saltarse este paso, porque si no al montar el pastel, si el relleno no está a temperatura ambiente se formarán burbujas que desbordarán y el horno va a quedar perdido.

Cobertura

En un tazón mediano, agregamos la harina, el azúcar, la canela, la sal y la mantequilla. Usando los dedos, trabajamos la mantequilla con los ingredientes secos, hasta que la mezcla quede con el aspecto de terrones pequeños y quebradizos. Refrigeramos hasta el momento de usarlo.

Pastel

Mezclamos la mantequilla, el azúcar y la vainilla hasta que estén cremosos. Agregamos los huevos, uno a uno, mezclando bien tras cada adición. En un recipiente aparte, mezclamos la harina, el polvo de hornear y la sal. Añadimos poco a poco los ingredientes secos a los húmedos y batimos hasta que se mezclen bien.

Montaje

Precalentamos el horno a 350 ˚ F (180 ˚ C).

Engrasamos y enharinamos un molde redondo desmontable (9 pulgadas ó 23 cm) y vertemos la masa del pastel. Por encima echamos cucharadas del relleno de uva y removemos suavemente con un cuchillo para crear un efecto marmolado sobre la superficie. Cubrimos con la mezcla del streusel y horneamos durante 50 – 60 minutos o hasta que un palillo salga limpio.

¡Qué aproveche!

Y no os perdáis mi próxima receta: ¡Cupcakes de violeta y uva!

Secreto Ibérico con manzanas caramelizadas


La receta de hoy es sencilla pero muy sabrosa. Elaborada con productos de temporada y perfecta para estos días de otoño.

Al parecer, hace una veintena de años, al dueño de un bar de Sevilla se le ocurrió ofrecer una tapa con pequeños trozos de algunas partes de cerdo ibérico simplemente adobadas y pasadas por la plancha. El éxito fue rotundo y la práctica se extendió por toda la ciudad, saltando más tarde a las demás provincias andaluzas, después a Extremadura, a Madrid y al resto del país y hoy día estas carnes, tradicionalmente destinadas a la producción de embutidos, se consideran una verdadera maravilla, que se asemeja por su composición grasa y por su sabor a la carne de vacuno Kobe.

Una de estas piezas es el secreto. Hay dos teorías para explicar su nombre: la primera alude a que los carniceros las guardaban para ellos mismos, por su calidad, y la segunda a que está escondida, tapada por la grasa y adherida a la hoja de tocino.

Secreto de Ibérico con manzanas caramelizadas

Ingredientes
Para 4 personas
  • ½ kilo de secreto ibérico
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 copa de Pedro Ximénez
  • Sal Maldon
  • Pimienta
Guarnición
  • 2 manzanas Golden
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de mantequilla
  • ½ kilo de patatas
  • ½ cebolla
  • 1 chorreón de aceite


Procedimiento

Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas como para tortilla, las mezclamos con la cebolla picada y las colocamos en una fuente de horno engrasada, regamos con el aceite y las llevamos al horno precalentado a 180 ºC (350 ºF) durante 45 minutos.

Cortamos las manzanas en octavos, pelamos cada trozo. Fundimos la mantequilla con el azúcar en una sartén y salteamos los gajos de manzana hasta que tomen un bonito color dorado y se caramelicen.

Cortamos el secreto en filetes sesgados no muy gruesos. Calentamos el aceite muy fuerte en una sartén de hierro y hacemos los filetes por ambos lados, hasta que quede algo tostado el exterior y rosado por dentro. Los sacamos de la sartén y sazonamos con unas escamas de sal maldon y pimienta. Reservar y mantener calientes.

Desglasamos la sartén con el Pedro Ximénez, hasta conseguir una salsa un poco densa.
Servimos la carne acompañada de unos gajos de manzana, las patatas y bañamos con un poco de la salsa. Todo muy caliente.

¡Qué aproveche!

Fuente: Las excelencias del cerdo, de Ismael Díaz Yubero. Recetas de Mª Jesús Gil de Antuñano

Pastel de manzana



Pastel de manzana


La receta de hoy la saqué de Joy of Baking, una de mis páginas favoritas, porque con sus recetas nunca fallas. No he cambiado nada, lo único que hago ahora es daros la versión en español para que también podáis hacerla en casa. En la introducción a la receta te dicen que lo importante del apple pie es la masa y las manzanas (dah!) en cuanto a la masa, yo usé una masa Brisa que compré en el súper (vosotros podéis hacer lo mismo, usar vuestra receta o bien seguir la que os dejo aquí debajo), en cuanto a las manzanas, usé Golden Delicious, pero también podéis usar Granny Smith o elegir varios tipos y mezclarlas.

Bueno, vamos con la receta.

Ingredientes

Pie Crust
  • 2 ½ tazas (350 gramos) de harina
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas (30 gramos) de azúcar
  • 1 taza (226 gramos) de mantequilla sin sal, fría y cortada en cuadraditos de aprox. 1 pulgada (2,5 cm)
  • De ¼ a ½ taza (60 – 120 ml) de agua helada
Relleno
  • 1,1 kg (2 ½ libras) de manzanas (aproximadamente 6 grandes), peladas, sin corazón y rebanadas en rodajas de 1/4 pulgada de espesor (más o menos)
  • ¼ taza (50 gramos) de azúcar
  • ¼ taza (55 gramos) de azúcar morena
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • ¼ cucharadita de nuez moscada (opcional)
  • ¼ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas (28 gramos) de mantequilla sin sal
  • 1 ½ cucharadas (15 gramos) de maicena (harina de maíz)


Procedimiento

Crust Pie: En un procesador de alimentos, echamos la harina, sal y azúcar y movemos hasta que se mezclen. Añadimos la mantequilla y mezclamos hasta que la masa tenga apariencia como de bolitas pequeñas (unos 15 segundos).

Vertemos ¼ taza (60 ml) de agua en un chorro lento y constante, a través del tubo de alimentación hasta que la pasta apenas se ligue al ser pellizcada. Si es necesario, añadimos más agua. No trabajarla más de 30 segundos.

Colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y formamos una bola. Dividimos la masa en dos, y las aplanamos un poco hasta formar un disco, cubrimos con papel plástico y refrigeramos por aproximadamente una hora antes de usarla.

Después de que la masa se haya enfriado suficientemente, sacamos una porción de la masa de la nevera y la colocamos sobre una superficie ligeramente enharinada. La estiramos para cubrir la base del molde (unos 30 cm de circunferencia). Retiramos el exceso de harina y cortamos los bordes para que encaje en el molde. Cubrimos con papel plástico y llevamos nuevamente a la nevera.

Después sacamos la otra mitad de la masa, la estiramos y la llevamos nuevamente a la nevera para que esté lista para cubrir las manzanas cuando el relleno esté listo.

Relleno: En un tazón grande, combinamos las manzanas en rodajas con el azúcar, zumo de limón, canela molida, nuez moscada y sal. Dejamos reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos o hasta tres horas. Luego, colocamos las manzanas y los jugos que hayan soltado en un colador colocado sobre un recipiente grande (para recoger los jugos). Dejamos escurrir las manzanas durante unos 15-30 minutos o hasta que tengamos alrededor de ½ taza (120 ml) de jugo.

Rociamos una taza de medir resistente al calor con un aerosol con aceite vegetal y vertemos los jugos dentro más las 2 cucharadas (28 gramos) de mantequilla sin sal. Lo metemos en el microondas y hervimos el líquido, en máxima potencia, aproximadamente 5 ó 7 minutos, o hasta que el líquido se haya reducido a más o menos 1/3 taza (80 ml) y tenga consistencia de caramelo o sirope ligero. (Si se prefiere, esta reducción se puede hacer sobre el fuego).

Mientras tanto, sacamos de la nevera la parte de masa que será la tapa del pastel y la dejamos a temperatura ambiente durante unos 10 minutos, para que se ablande un poco. Pasamos las rodajas de manzanas a un recipiente grande y mezclamos con la maicena. A continuación, vertemos el almíbar reducido sobre las manzanas y revolvemos bien. Echamos las manzanas y su jarabe en la base del pastel.
Humedecemos los bordes de con un poco de agua y luego colocamos la parte superior sobre las manzanas.

Esconderemos cualquier exceso de masa por debajo de la corteza inferior y luego doblaremos los bordes con los dedos o con un tenedor. Con un cuchillo afilado, hacemos cinco ranuras en el centro de la tarta (de dentro hacia afuera) para permitir que el vapor escape. Cubrimos el pastel con papel plástico y lo colocamos en la nevera mientras precalentamos el horno a 220 ºC (425 ºF).

Colocamos la parrilla del horno en el nivel inferior y ponemos un trozo de papel de aluminio para retener los jugos de manzana que puedan escapar de la tarta. Horneamos durante unos 45 a 55 minutos o hasta que los jugos comienzan a burbujear a través de las rendijas y las manzanas estén tiernas (no blandas) cuando un palillo o un cuchillo afilado se inserta a través de una de las rendijas.

Debemos asegurarnos de cubrir los bordes de la tarta con un anillo de papel de aluminio para evitar dorarlos en exceso después de aproximadamente 30 minutos. Retiramos la tarta del horno y la refrescamos sobre una rejilla cerca de 3-4 horas antes de cortar. Servimos caliente o a temperatura ambiente con helado de vainilla o nata montada.

¡Qué aproveche!

Panecillos de aceituna




De mi experiencia holandesa de hace unos años, lo que recuerdo con especial cariño son las amistades que hicimos durante nuestros 3 años en La Haya. En esa ciudad existe una comunidad internacional muy grande y es muy fácil terminar formando parte de un grupo tan diverso como el nuestro. Chile, Brasil, Israel, Francia, USA, México, Ecuador, Bélgica o el Líbano son sólo algunas de las nacionalidades que componían nuestro grupo.

Precisamente mi amiga Maya, del Líbano, fue quien me dio la receta que os traigo hoy. Maya solía hacer unos brunchs impresionantes en su casa, ocupándose ella de gran parte de las recetas, las cuales eran obviamente típicas de su país.

Me parece que ella y su familia andan ahora por Los Ángeles, así que si alguien la ve, dadle mis saludos…

Cuando probé estos panecillos me parecieron deliciosos, y no podía creer que fuera tan fáciles de hacer.

Pero adivinad qué, ¡lo son! Tan simples, tan rápidos y tan deliciosos. Tenéis que probarlos, estoy segura de que os encantarán. Además, no llevan levadura, así que hace falta esperar demasiado para poder saborearlos.

Panecillos de Aceituna

Ingredientes
  • ½ kg de harina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de polvos de hornear
  • Sal
  • ¾ tazas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 tazas de agua
  • 2 tazas de aceitunas negras picadas
Procedimiento

Precalentar el horno a 220 ºC (428ºF).

En un tazón mediano, mezclamos la harina, polvo de hornear y la sal. En otro tazón, mezclamos el agua y el aceite de oliva. Agregamos la mezcla de harina y mezclamos un poco. Añadimos las aceitunas, y amasamos hasta que los trozos se distribuyan bien y la masa esté tersa.

Es posible que la masa esté aún un poco pegajosa, si es así añadiremos harina poco a poco hasta que sea fácil manipularla para hacer las bolitas.

Colocamos los panecillos sobre una bandeja de horno cubierta con papel antiadherente y los dejamos reposar 20 minutos antes de llevar al horno durante 25 – 30 minutos o hasta que estén un poco doraditos.

Estos panecillos quedan bastante densos, por lo que son perfectos para “dippear”.

¡Qué aproveche!
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